¿Qué pasa con PEMEX?

Por: Verónica López Ruiz y Ariel Jair Rosales Ruiz

El tema de los combustibles en México se ha vuelto uno de los temas más controversiales y comentados en los últimos meses, sin embargo, las preguntas con las que damos origen a este artículo y que intentaremos responder con base en información de distintas fuentes periodísticas y con datos oficiales de PEMEX son: ¿Qué pasa con PEMEX? ¿Conocemos qué cantidad de combustibles importamos?, ¿Cómo afectó el tema del robo de combustible a PEMEX y a la ciudadanía?.

Petróleos Mexicanos es la empresa más grande e importante de México y es un referente internacional en materia de hidrocarburos. Entre sus actividades se involucra toda la cadena productiva, desde la exploración, producción, transformación industrial, logística y comercialización, para lo cual cuenta con 83 terminales terrestres y marítimas, así como con poliductos, buques, carros tanque y autos tanque para abastecer a las más de 10 mil estaciones de servicio a lo largo de nuestro país.

La empresa petrolera en 2019 tendrá un gasto de inversión estimado por 273,069 millones de pesos, lo que significa un crecimiento del 28% con respecto al año pasado. Sin embargo, de acuerdo con datos de Bloomberg, en 2018 Petróleos Mexicanos encabezó la lista de empresas petroleras que más adeudan a nivel mundial, con un monto de 104,553 millones de dólares, seguida por Petrobras de Brasil con 91,531 millones de dólares.

Sus principales ingresos son la venta de crudo al exterior y de combustibles, lo cual se ha visto afectado por el robo de combustible el cual se comenzó a observar desde el sexenio del expresidente Vicente Fox, en donde se calculaban pérdidas por 12,000 millones de pesos. Sin embargo, el robo de combustibles se hizo más evidente en el sexenio de Enrique Peña Nieto, donde las pérdidas rondaban los 147,200 millones de pesos.

De hecho, se habla de un alarmante incremento del 824.4% de tomas clandestinas identificadas por PEMEX de 2011 a octubre de 2018, concentradas principalmente en los estados de Puebla, Hidalgo, Guanajuato, Veracruz, Estado de México, Jalisco y Tamaulipas. Ante este grave diagnóstico, el Presidente Andrés Manuel López Obrador implementó acciones para combatir la extracción ilegal de hidrocarburos conocida como “huachicoleo”, que involucra la vigilancia de las instalaciones estratégicas de PEMEX, la participación de 15 dependencias gubernamentales, el resguardo de activos en refinerías y en las terminales de almacenamiento, así como el cierre de los ductos.

De acuerdo con una investigación del The Wall Street Journal, desde el inicio del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se importaban de los Estados Unidos de Norteamérica alrededor de 350 mil barriles diarios, lo que significa un 28% menos respecto de diciembre de 2017 y enero de 2018, redacta el diario estadounidense, según datos de la firma de investigación ClipperData. Sin embargo, el Presidente desmintió las investigaciones de TWSJ el 12 de enero de 2019 al ser cuestionado por El Universal, al afirmar que México sigue importando 600 mil barriles diarios de gasolina al extranjero.

Estos datos nos demuestran que en los últimos años México es prácticamente dependiente de las importaciones de hidrocarburos extranjeros, por lo que el plan “anti-huachicol” implementado por el Gobierno Federal también repercutió directamente en la importación internacional de combustibles, pues en los últimos días se habló y se documentó en diversos medios sobre el anclaje en puertos del país de por lo menos 65 buques de combustible sin poder descargar. Lo cierto es que PEMEX no cuenta con la infraestructura adecuada para el almacenamiento de ese combustible en tanto se regulariza la distribución.

Por otra parte, Petróleos Mexicanos no informó datos de cuánto combustible se está comprando del extranjero, por lo que las investigaciones de The Wall Street Journal respecto a la baja de compra son las que apuntan a la seriedad del asunto, toda vez que alrededor de 8 de cada 10 litros de gasolina que se consume en el país son importados.

Son muchos los cuestionamientos que diariamente se le presentan al Presidente de México a partir del 27 de diciembre de 2018 cuando informó a los medios de comunicación que se implementarían los mecanismos necesarios para acabar con el robo de hidrocarburos a PEMEX, pues se ha tratado de medidas que se han convertido en una problemática para los ciudadanos de por lo menos 10 estados de la República como Nuevo León, Guanajuato, San Luis Potosí, Estado de México, Jalisco, Puebla, Querétaro, Michoacán, Chihuahua, Oaxaca y la propia Ciudad de México, ante el grave desabastecimiento de combustibles en terminales y gasolineras.

Por ello, caben las siguientes preguntas: ¿La decisión de cerrar los ductos que transportan el combustible a las terminales de abastecimiento y resguardo fue precipitada? ¿Han sido las medidas, la logística y planeación adecuadas ante una escasez visible de hidrocarburos en el país?

Cualquiera podría pensar que se ha tratado de medidas poco aceptadas y hasta impopulares, pero diversas encuestas como las publicadas en días recientes por el periódico El Financiero demuestran lo contrario.

Tal percepción ciudadana e índices de apoyo ciudadano a este plan, le han permitido cierto margen de maniobra bajo el argumento central de que las pérdidas derivadas del robo de combustibles ascendieron hasta los 70,000 millones de pesos cada año. No obstante, es probable que dicho plan esté supeditado a su temporalidad y al impacto que día con día está teniendo en la productividad y economía de los estados más afectados.

Según datos de Petróleos Mexicanos los registros de tomas clandestinas son los siguientes:

Sin duda, el discurso del combate a la corrupción es muy efectivo y se fortalece al tomar las medidas necesarias para combatirla, sin embargo, al plan de combate el robo de combustibles en México por parte del Gobierno Federal le hace falta restablecer o normalizar el abasto y distribución de combustibles a la brevedad y, sobre todo, dar conocer a los responsables de los daños perpetrados a la empresa y que permitieron llevarla a una crisis financiera a escala internacional, pues se trata, ni más ni menos de PEMEX, motor de las finanzas y la economía de nuestro país desde su creación en 1938.

La difícil tarea de entender a Andrés Manuel (Primera parte)

Por: Juan Carlos Villarreal Martínez

Mucho se ha dicho sobre Andrés Manuel y quizá todo esté aun por escribirse. Para sus malquerientes, que los hay y muchos, se anuncia desde hace semanas que su gobierno es un gobierno autócrata, se dice desde el inicio de su administración que es poco tolerante a la crítica y que acusa rasgos de populismo.

Sí, todos esos rasgos parecen ser distintivos tanto de su carrera anterior como de los escasos días que lleva en el gobierno. En el otro extremo, hay legiones de corifeos que repiten sin parar lo que el líder dice, hay quienes se contradicen incluso cuando AMLO recula o cambia de opinión, son voces acríticas y aquí está el primer gran dilema: priva un análisis binario de blanco y negro, de amigo-enemigo y en el rejuego se polarizan los conceptos.

Pero quizá lo más relevante, desde mi óptica, no sea lo que está sucediendo en términos de comunicación política, sino la falta de herramientas propias y conceptos para identificar las características de este actor político.

Comenzaremos por decir lo que no es. AMLO no es un hombre prudente, así lo dictan sus años al frente de la política y su conducta con frecuencia intolerante, y yo diría provocadora. Y justo porque es un provocador nato, porque es un polemista consumado, ha utilizado las “conferencias mañaneras” (las mismas que utilizó cuando era Jefe de Gobierno), pero ahora para contestar prácticamente en tiempo real las críticas hacia él y hacia su gobierno; y en esto muchos se confunden y lo tratan de equiparar a lo que hizo Maduro en Venezuela, a lo que hizo Correa en Ecuador y a lo que han hecho otros actores de corte populista.

Sin embargo, valdría la pena cuestionarse las diferencias. Andrés Manuel no ha roto con el sistema, no ha violentado el orden constitucional como lo hicieron aquellos y aún es temprano para descalificarlo. ¿Se trata entonces de un líder popular que juega en la cancha conceptual del neoliberalismo? ¿Su gobierno será exitoso en la política social sin tocar los grandes intereses que mueven a los medios y a sus opinadores (y a los cuales les aumentó el presupuesto en comunicación social)? o ¿Estamos frente a una errada estrategia de subir al Presidente a todos los rings del debate público en la sobreexposición a la que se enfrenta cotidianamente?

Me parece que es prematuro, en consecuencia, advertir que esta conducta sea propicia de un líder autócrata. No es (aún y quizá no lo sea nunca) un líder populista. Más adelante me referiré a los elementos clave de este concepto para señalar si es o no, por el momento, un líder que se inscriba en esa categoría.

Lo que sí es AMLO, y me parece un tema importante a discutir, es que se trata de un político popular que está echando mano de esa popularidad para sentar las bases de lo que será su gobierno en los próximos seis años, toda vez que parte de supuestos estadísticos inobjetables, cuando el 70% de la población gana menos de 15 mil pesos al mes, sabiendo de antemano que esa es su principal base de apoyo. Por ello, en la medida en que las acciones de su gobierno se conduzcan a este segmento social, las críticas minoritarias importantes que guían la comunicación política podrán ser muy relevantes para los que estamos acostumbrados al anterior régimen, pero son absolutamente irrelevantes para quienes pretendidamente serán los beneficiarios de sus políticas de gobierno.

Así lo demuestran todos los días las miles de defensas que se hacen en redes sociales a su favor -fanatismo le llaman algunos-, y puede haber algunos rasgos de ello, pero me parece que no, que las raíces son más profundas y tienen que ver con la legitimidad del mandato, pero sobre todo, con la representación social que tiene Andrés Manuel. Y ésta, me parece, es la primera característica que se tiene que analizar con mayor detenimiento: ¿Se trata o no de un gobierno popular? ¿Se trata o no de un gobierno populista? Se trata de una diferencia muy relevante para tratar de comprender las características del inicio de este mandato.

En estas mismas páginas hemos reseñado un par de textos clave para intentar comprender de mejor forma este fenómeno: “¿Qué es el populismo?” de Jan-Werner Müller y “Populismos” de Fernando Vallespín y Mariam Martínez Bascuñán.

Parece que el mundo moderno –anota Jan-Werner– se encuentra plagado de políticos populistas o, en su defecto, cargan con dicha etiqueta: Donald Trump en Estados Unidos, Marine Le Pen en Francia, Recep Tayyip Erdoğan en Turquía, Viktor Orbán en Hungría, Heinz-Christian Strache en Austria,Pablo Iglesias en España, Hugo Chávez en Venezuela, son algunos ejemplos de políticos populistas que han cobrado relevancia en tiempos recientes. De hecho, en el mismo texto se ocupa incipientemente de Andrés Manuel y su comportamiento en 2006 y 2012.

“… los populistas viven una suerte de mundo político de fantasía: se imaginan una oposición entre las elites corruptas y un pueblo puro y homogéneo que no puede hacer daño…buscan moralizar el conflicto político lo más posible…nunca faltan los enemigos, y éstos nunca son nada menos que enemigos del pueblo en su conjunto”, resalta Müller (2017).

Quizá por ello algunos políticos perciben su papel más allá de la representación política y se conciben como “motivadores” permanentes, como lo hizo Correa en Ecuador.

Es temprano para afirmar que Andrés Manuel sea un líder populista, aunque posee rasgos distintivos en sus discursos cotidianos y no logra salir del modelo de campaña permanente, en el que disfruta su rol de predicador ante los medios sedientos de notas.

Por su parte, Vallespín y Bascuñán en su obra “Populismos” señalan esquemáticamente  y en forma de decálogo la descripción de diez características cuando se habla de populismo, herramientas conceptuales cuyos rasgos específicos permiten hacer visible este fenómeno.

El populismo no es en realidad una ideología política; se trata más bien de una “lógica de acción política”… en términos generales, responden a procesos de brusco cambio social modernización, industrialización, aparición de la sociedad de masas globalización y migraciones frente a los que se reacciona invocando la necesidad perentoria de revertir la situación creada por dichas transformaciones, una de cuyas consecuencias principales es la ”pérdida de la comunidad” y la distorsión del sistema de mediaciones políticas… Dicha reacción se expresa mediante una descripción con tintes dramáticos del momento en el que nos encontramos.

“El éxito actual del populismo sería incomprensible si no atendemos a la reconstrucción del espacio público que se ha producido en las últimas décadas”, apuntan Vallespín y Bascuñán (2017). Aquí las nuevas tecnologías son decisivas, el advenimiento de los medios de comunicación digitales son una referencia para las nuevas generaciones dejando de lado los medios tradicionales como la televisión y la radio.

Vallespín y Bascuñán (2017) analizan ese espectro que está presente en las democracias contemporáneas, en el que el populismo recoge la impotencia de la política y la arrogancia tecnocrática de las élites; por ello la democracia liberal ha dejado de ser el único modelo que se creía perduraría por un largo tiempo a partir de la postguerra, ya que el populismo tiende a buscar polarización mayoritariamente haciendo uso de emociones y de un discurso simplificador, en el que una parte antagonista será la culpable de los males perpetrados, ellos/nosotros, pueblo/elites.

Nuestro país sólo ha conocido gobiernos de corte tecnocrático, al menos desde 1982 a la fecha, por lo que las bases de apoyo que logró AMLO en 2018 no tienen elementos comparativos más allá de las obras publicadas y de las cuales hemos hecho reseñas en este espacio y que del todo no se ajustan al caso mexicano por el momento, de tal suerte que son un llamado de atención y pueden alertar acciones de futuro, pero no son aplicables aún al caso mexicano.

Luego entonces, habría que plantear como hipótesis, que estamos frente a un liderazgo popular que descansa en el viejo nacionalismo revolucionario y que puede ser muy exitoso en lo político si al menos cubre, como de hecho ya lo está haciendo, con los temas relacionados con la austeridad, la moral pública o ética en el servicio público, acompañados de una fuerte inversión al gasto social de apoyo a los grupos más vulnerables del país que devuelvan la esperanza a la gente.

Un gobierno popular del corte de Lázaro Cárdenas del Río suena muy romántico, porque se presentaron coyunturas especiales, pero justo esa coyuntura está a la vuelta de la esquina, de cómo la resuelva y comunique AMLO, dependerá en buena medida su futuro pare las próximas elecciones locales de este año, siendo ese el primer termómetro político de su administración.

Al momento de cerrar este artículo, se discutía en la Cámara de Diputados el tema de la Guardia Nacional y en la calle el malestar por el desabasto de gasolina seguía creciendo. Ambos temas vivirán momentos cruciales a fínales de enero y volveré a ellos en el próximo número de la revista, mientras tanto, resulta pertinente recapitular en las interpretaciones conceptuales que le dan origen a la pregunta de fondo: ¿Este gobierno será populista o popular?

De acuerdo con la encuesta publicada el 30 de noviembre de 2018 por GRUPO REFORMA en: “Análisis, Gobierno y Política”, AMLO comenzó su sexenio con un alto porcentaje de aceptación. El estudio revela que el Ejecutivo federal mantiene un alto respaldo entre la sociedad, así como un alto porcentaje de aprobación ante las recientes decisiones que ha tomado para conducir al país, como la Guardia Nacional, el uso de consultas populares y las medidas para combatir la corrupción.

En el mismo estudio se les pidió a los encuestados describir al mandatario y la mayoría de ellos lo consideran como un político sincero, democrático, conservador y tradicional. Duchos datos expresan que un gran porcentaje de los mexicanos se encuentra esperanzado y respalda el gobierno de López Obrador, por lo tanto re enmarco la hipótesis principal de este artículo, ¿gobierno popular o populista?

Se presentan imágenes con los datos de dicha encuesta.

También el 55% de los mexicanos encuestados perciben a AMLO cómo aquel “adecuado” para fortalecer el estado democrático del país, principalmente a través del ajuste institucional, pero también un porcentaje similar piensa que el actual Presidente buscará reelegirse.

En cuanto a sus atributos, la gente lo percibe mayoritariamente como conciliador, tradicional, honesto y sincero. Y aunque en espectro democrático-autoritario y conservador-liberal los porcentajes se equilibran más, en donde se observa una paridad importante es en los atributos de demócrata y populista, toda vez que 4 de cada 10 lo perciben como populista.

Algo similar se observa en términos de expectativas, en donde destaca la mejora en la economía como el primer tema en el que dará resultados AMLO, siendo su principal prioridad el combate a la inseguridad, destacando la exigencia social del combate a la corrupción.

Finalmente, en términos de intención de voto por partido, ante la pregunta de si hoy hubiera elecciones para Diputado Federal, ¿Por cuál partido votaría?, continúa siendo radical el amplio margen de apoyo que conserva Morena por sobre las demás fuerzas políticas, pues prácticamente 5 de cada 10 personas le refrendarían su voto.

Será en la próxima entrega de la Revista Mexiquenses cuando presente la segunda parte de éstas y otras reflexiones.

De las promesas a la verdad; retos de la 4ta transformación para cumplir con las expectativas de los mexicanos

Por: Paola Molina Noguera 

Las elecciones del pasado primero de julio que dieron como ganador a Andrés Manuel López Obrador con el 53% de los votos, marcan el inicio de un nuevo escenario en la forma de comunicar de la nueva administración, sostenida en un electorado que según estudio del Pew Research Center, en un 92% se sienten insatisfechos con la democracia en México y sólo 11% de los mexicanos confía en los partidos políticos (Latinobarómetro 2018).

Un voto dominado por la emoción, antisistema, que expresó el castigo a la corrupción, a la violencia y la desigualdad, con las expectativas fijadas en cambios inmediatos, demanda una estrategia de comunicación que genere confianza, conecte con las emociones y logre transmitir credibilidad.

Es así como, dos de cada tres mexicanos consideran que con López Obrador como Presidente mejorará la seguridad, la economía y la política en el corto plazo, es decir, en su primer año de gobierno, mientras que un 14% considera que los cambios en esas áreas deben verse en los primeros tres meses de la nueva administración y un 61% en el primer año, según datos de Consulta Mitofsky (Julio 2018).

Asimismo, una encuesta de Gabinete de Comunicación Estratégica de noviembre 2018 mantiene la tendencia y el 63.3% considera que el Presidente tiene capacidad para resolver los principales problemas del país.

Pero ¿a qué se enfrenta el nuevo gobierno en términos de comunicación? De entrada permeó la frase durante la campaña de “estaríamos mejor con ya sabes quien”, lo que representa un primer reto en temporalidad, porque la sociedad espera soluciones y cambios rápidos. Una de las principales demandas es el castigo a la corrupción, donde cerca del 90% de los mexicanos espera que haya justicia contra los políticos que cometieron actos de corrupción y también la gran mayoría de sus electores espera que baje el precio de las gasolinas, se acabe con la burocracia y se dupliquen las pensiones a los adultos mayores.

Por ello, el principal objetivo del Presidente debe ser mantener la empatía con su electorado, saber comunicar las medidas y políticas antipopulares con mensajes que reduzcan el impacto negativo en su imagen, debe mostrar resultados tangibles y soluciones reales que sean percibidos por la sociedad, ya que el papel de victimización queda en el pasado inmediato. Con mayoría en la Cámara de Diputados y Senadores no queda espacio para que pueda endosar culpas a otros actores, pues tiene en su poder realizar todos los cambios que considere necesarios.

Es por ello, que ante decisiones en los últimos días que han levantado la protesta de diferentes sectores como universidades, agentes de cultura, ambientalistas, gobernadores y sociedad en general, sobre todo en los concerniente a la propuesta de Presupuesto de 2019 y al desabasto de combustibles, se ha recurrido al argumento de “errores de transcripción”, “errores de dedo” y “errores de estrategia o planeación”, para dar reversa o mantener a decisiones que repercuten directamente en sus niveles de aprobación y popularidad.

Por tanto, ¿qué retos tiene el Presidente de México en la manera de comunicar para mantener altos niveles de aprobación? En primer lugar, seguir dominando la agenda mediática como lo ha hecho desde el momento en que fue electo, toda vez que así ha conducido a que la oposición sea reactiva a sus decisiones y poco propositiva en sus mensajes. En segundo lugar, debe pasar del discurso de campaña al discurso de gobierno, pues si sigue aludiendo a hechos del pasado y a la búsqueda de culpables, se alimentan más promesas y expectativas en los ciudadanos.

También debe plantearse un discurso más incluyente ahora que gobierna a más de 120 millones de mexicanos y no solamente a sus electores, toda vez que se maneja una comunicación polarizante en las formas y en los hechos. En suma, no puede mantener un discurso desde el papel de opositor, ni seguir privilegiando la comunicación simbólica que le es rentable solo para mantener la confianza de sus apoyos y evitar que la imagen de los funcionarios del gobierno y de los poderes públicos que domina, interfieran en la propia imagen del Presidente.

EZLN: 25 años de lucha

Por Paola Reyes Macedo

El 1o de enero de 1994 surge formalmente el Ejército Zapatista de Liberación Nacional “EZLN” que se auto – asumió en su origen como un movimiento militar; declarando la guerra al gobierno mexicano, entonces encabezado por Carlos Salinas de Gortari, mientras cuestionaba una de las acciones emblemáticas de su gobierno: la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte .

Hoy el movimiento celebra más de dos décadas y se declara en franca oposición al actual Presidente Andrés Manuel López Obrador, han declarado que no ven en él la posibilidad de un cambio auténtico y se oponen a medidas torales del nuevo gobierno como el proyecto del Tren Maya y la Guardia Nacional.

El EZLN es un parteaguas en México como movimiento social y ha trascendido para convertirse en una organización político – libertaria, pero… ¿De qué había que liberar entonces, a mediados de los noventa, a nuestro país y de qué debe liberarse ahora? ¿Por qué el movimiento persiste y se mantiene vigente? ¿Por qué el EZLN no simplemente pasa a la historia? La respuesta es simple: El EZLN persiste, porque la marginación, el hambre y la polarización económica, la desigualdad y la indiferencia a los pueblos que nos dieron origen, a nuestras raíces y a los millones de mexicanos en estado de marginación, sin duda alguna, persisten. Pero sobre todo, persiste por la necesidad de cuestionar a quienes ostentan el poder y eso es necesario, hoy más que nunca.

Sin importar los gobiernos que han existido antes y después del EZLN en nuestro país ni su naturaleza partidista o su postura ideológica, su ubicación en el espectro político o los retos que en su momento tuvieron que afrontar, todos empezaron y terminaron con un tema constante en la agenda: terminar con el hambre y la marginación de las comunidades – indígenas o no – que se extienden a lo largo del país en condiciones de pobreza o pobreza extrema.

“El EZLN persiste, porque la marginación, el hambre y la polarización económica, la desigualdad y la indiferencia a los pueblos que nos dieron origen, a nuestras raíces y a los millones de mexicanos en estado de marginación, sin duda alguna, persisten. Pero sobre todo, persiste por la necesidad de cuestionar a quienes ostentan el poder y eso es necesario, hoy más que nunca.”

El que en una economía y un sistema político y social tan robusto como el nuestro persista un problema tan elemental, parece el esfuerzo fallido de cualquier ente de crecer mientras se niega a sí mismo. Ningún ente crece mientras se desnutre y parece mentira que nuestro reto siga siendo alimentario, pero lo es, sin embargo va mucho más allá de eso: la liberación.

“A México le falta unión. Al gobierno de México le hace falta contrapesos.”

Al parecer no seremos realmente libres, mientras no seamos capaces de mirarnos y reconocernos por completo, asumir que los problemas de todos y cada uno de los mexicanos significa un reto para trabajar y resolver en conjunto: a México le falta unión. Al gobierno de México le hace falta un contrapeso, el EZLN está más vigente que nunca y su imagen, más allá de las muy diversas opiniones y posturas que despierta, deberá constituir la inspiración para el surgimiento de otras movilizaciones como causas hay que perseguir en México, como decisiones deban ser cuestionadas y de acuerdo a cuantas acciones gubernamentales deban ser supervisadas.

La Nueva Reforma Educativa

El Presidente Andrés Manuel López Obrador envía hoy a la Cámara de Diputados una iniciativa de reforma al artículo tercero constitucional, que busca de dar marcha atrás a la reforma educativa aprobada durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

La propuesta, que es considerada como “la cancelación de la mal llamada reforma educativa”, prevé evaluaciones formativas para los docentes, que serán para ‘mejorar’ y no estarán vinculadas con la permanencia en el empleo.

La propuesta establece: “En el entendido de que el magisterio no se opone a la evaluación cuando ésta es formativa, es decir, cuando se acompaña de los programas pertinentes de capacitación y actualización, precisamos que habrá mediciones y valoración del desempeño profesional que serán para mejorar el ejercicio docente”.

Los cambios contemplan “consagrar” en la Constitución el derecho de los profesores para acceder a un sistema permanente de actualización y formación continua, y la “revaloración social” de los maestros a través de la creación del Servicio de Carrera Profesional del Magisterio.

La iniciativa para cancelar la Reforma Educativa que el Titular del Ejecutivo Federal presenta hoy, desaparecería el actual Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y crearía el Centro Nacional para la Revalorización del Magisterio y la Mejora Continua de la Educación.

(Con información de El Universal, La Razón y Tribuna).

AMLO y el reto en materia de Derechos Humanos

El Presidente de la República Andrés Manuel López obrador recibió un país que sufre una enorme crisis en materia en derechos humanos, tarea que ya comenzó con la firma del decreto que autoriza la creación de la Comisión de la Verdad para atender el caso Ayotzinapa.

La crisis por la que atraviesa México abarca una amplia gama de temas entre los que también destacan el asesinato de periodistas, la carencia de servicios básicos en muchas partes del territorio nacional, el abuso y falta de protección de los migrantes, así como la ausencia de temas que por el sólo hecho de no reconocerlos, se vuelven una violación a los mismos como sucede con la comunidad LGBTTTI.

A pesar de la seriedad del problema, quienes han llegado a la presidencia del país en los últimos 12 años, han ignorado el tema dejándolo fuera de sus agendas, y cuando lo abordan y hacen compromisos al respecto, éstos destacan por carecer de fondo y forma o de resultados creíbles y contundentes.

El presidente al encabezar la entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos 2018, hizo el compromiso, “por convicción, de que el Ejecutivo Federal no va a promover violaciones de derechos humanos, no va a proteger a quienes violen los derechos humanos, vamos a aceptar y cumplir todas las recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y vamos a respetar su autonomía”

El presidente de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, aseveró que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos “bajo ningún concepto es producto de un modelo o sistema económico’’.

“La autoridad que pretenda vulnerar esta independencia y menoscabar la autonomía vulnera principios democráticos y siembra la semilla de un autoritarismo despótico que contraviene la esencia misma de la Constitución. En la CNDH defendemos derechos, no defendemos privilegios”.

En México esta discusión sobre los derechos humanos se dio muy recientemente. Y fue fundamentalmente porque el Estado no ha sido capaz de garantizarlos y no sólo eso, sino que incluso los pone en peligro.

Hasta los años 90 se comenzó a discutir el tema, mientras que en otros países se discute desde hace 400 años, además de la incapacidad del Estado para garantizar el cumplimiento de los derechos de las personas en general, los especialistas coinciden en que la sociedad también debe involucrarse más en el tema y exigir al gobierno que lo resuelva.

“Vamos a hacer realidad el Estado de derecho, no va a haber ya Estado de chueco; Estado de derecho que significa independencia, autonomía, respeto de los poderes”

– Andrés Manuel López Obrador

www.sintesis.mx

Andrés Manuel López Obrador vs. la SCJN

Fuertes declaraciones del Presidente Andrés Manuel López Obrador al declarar que “Los ministros de la Suprema Corte y los magistrados del Tribunal Electoral fueron designados por las cúpulas de los partidos y traficantes de influencias, en el viejo régimen ‘que ahí está y vamos a padecer’, pero la vida pública se purificará sin contemplaciones”.

Sin embargo, ratificó que la decisión de la SCJN de congelar Ley de Remuneraciones de los Servidores Públicos será respetada, así como la del TEPJF al ratifica el triunfo panista en Puebla, decisiones que consideró de “equivocadas”. Además el Presidente se declaró “’cuidadoso’ en la integración de la terna para un ministro, porque ya no queremos gente en los cargos que no tengan principios, que no tenga ideales, que sea deshonesta”, enfatizó.

Por su parte la Secretaría de Gobernación (SG), Olga Sánchez Cordero, reconoció que el tema de la reducción de salarios dentro del poder judicial es “’un poco complicado’, porque tenemos una norma constitucional que protege a ministros y jueces. No es fácil que se les bajen los salarios, pero hay que dialogar con ellos”, dijo, declaraciones que quizá puedan abrir negociaciones en el tema.

La nueva figura de AMLO: los “Superdelegados”

¿QUÉ SON LOS SUPERDELEGADOS?

El congreso aprobó la creación de una nueva figura, la cual fungirá como enlace entre las Secretarías de Estado y los gobiernos estatales los llamados: superdelegados.

¿CUÁLES SERÁN SUS FUNCIONES?

Tendrán a su cargo la coordinación e implementación de planes, programas, y acciones de desarrollo integral, las funciones de atención ciudadana, el supervisar los programas a cargos de las secretarías y de las dependencias estatales.

¿QUIÉN SERA EL COORDINADOR DE LOS SUPERDELEGADOS?

Gabriel García Hernández: estará en la Coordinación General de Programas Integrales de Desarrollo, quien le tocará coordinar a los delegados estatales y regionales del gobierno federal y de llevar a cabo los programas integrales, desde las comunidades, los pueblos, los municipios, los estados, los programas de desarrollo económico-social.

Fuente: Proceso

¿QUIÉNES ESTAN EN CONTRA?

Luego de que el Congreso de la Unión aprobara las modificaciones a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, donde se creaban las figuras de delegaciones de programas de desarrollo, los partidos de oposición anunciaron que presentarán acciones de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para frenar a los superdelegados… Ahora la batalla será en la SCJN.

 

(Con información de El Economista)

 

 

La primera iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador

Por Diana Villa

“La iniciativa que estoy enviando al Senado es para terminar con ese fuero, se termina la impunidad establecida en la Constitución y el presidente va a poder ser juzgado como cualquier otro ciudadano por cualquier delito, desde luego va a poder ser juzgado por el delito de corrupción aun estando en funciones, este fue un compromiso que hice en la campaña y lo estoy cumpliendo”. AMLO, 4 de diciembre de 2018.

En su conferencia matutina del 4 de diciembre el presidente López Obrador anunció que enviaría ese mismo día su primera iniciativa al Senado con la que pretende reformar los artículos 108 y 111 Constitucional y con ello, afirma, “terminar con el fuero y la impunidad que ha protegido históricamente a los presidentes de la República”. La reforma presentada —que además fue de las promesas de campaña más difundidas por AMLO— considera incluso que el presidente pueda ser juzgado estando en funciones.

Si bien una propuesta similar había sido presentada en días previos en la Cámara Baja, fue rechazada su aprobación, quedando tres artículos reservados para su discusión—38, 111 y 112—. Con ello se pretendía terminar con la inmunidad de los servidores públicos cuando estuvieran sentenciados por algún delito federal. No obstante, en su carácter de iniciativa preferente, esta propuesta les da a los legisladores un margen de 30 días para agilizar su discusión y votación.

Propuesta de reforma

Artículo Redacción actual Propuesta de reforma ¿Qué se busca?
108 (…) El Presidente de la República, durante el tiempo de su encargo, sólo podrá ser acusado por traición a la patria y delitos graves del orden común. (…) El Presidente de la República, durante el tiempo de su encargo, sólo podrá ser acusado por traición a la patria, actos de corrupción, delitos electorales y delitos graves, en términos del segundo párrafo del artículo 19 de esta Constitución. Que el presidente de la República pueda ser juzgado por cualquier delito grave como el común de los ciudadanos, delitos electorales y corrupción.
111 (…) Por lo que toca al presidente de la República, sólo habrá lugar a acusarlo ante la Cámara de Senadores en los términos del artículo 110. En este supuesto, la Cámara de Senadores resolverá con

base en la legislación penal aplicable.

(…) Para proceder penalmente contra el presidente de la República, sólo habrá lugar a acusarlo ante la Cámara de Senadores, en los términos del artículo 110. En este supuesto, la Cámara de Senadores resolverá con base en la legislación penal aplicable”. Que, como el resto de los servidores públicos que menciona el artículo 110, el presidente de la República pueda ser llevado a juicio político.

http://comunicacion.senado.gob.mx/index.php/informacion/boletines/42987-recibe-el-senado-iniciativa-que-elimina-el-fuero-al-presidente-de-la-republica.html