Inicio Destacado Sección Mujeres en la política, Entrevista a la doctora Miroslava Carillo

Sección Mujeres en la política, Entrevista a la doctora Miroslava Carillo

137
0

La doctora Miroslava Carrillo destaca en la clase política mexiquense como una mujer con una carrera en el servicio público sumamente completa, se ha desempeñado como Comisionada del Infoem, Comisionada en la CODHEM, Diputada Federal del distrito 34 de Toluca entre otros. Recientemente asume el cargo de auditora superior del OSFEM, en este periodo también ha complementado su labor con su papel como docente en las aulas de la Universidad Autónoma del Estado de México. En este número de la revista Mexiquenses la doctora Miroslava nos comparte su experiencia y los retos que ha enfrentado en su desarrollo profesional.

Mexiquenses: Miroslava, que se acaba de incorporar a esta institución [al OSFEM] que tiene como una de sus principales atribuciones el tema de la fiscalización, pero en esta ocasión no nos interesa tanto ese tema, sino conocer, en la lógica que hacemos en la revista, identificar perfiles de mujeres en política. Primero conocer tus orígenes Miroslava, si nos quisieras decir de dónde eres originaria, dónde comenzaste tus estudios.

Miroslava Carrillo Martínez: Soy toluqueña, toda mi vida académica y profesional la he desarrollado en Toluca, vengo de una familia de estatus social medio, somos siete hermanos, sobreviven seis, tres hombres y tres mujeres, mi madre profesora, mi padre servidor público, ahí, en la cultura del esfuerzo, es donde crecí teniendo todo relativamente muy cerca, Rancho La Mora, la primaria cerca, la Vicente Guerrero, la secundaria federal, que quedaba a media cuadra, la prepa 3; todo lo hacíamos caminando, estaba todo cerca del domicilio, y ya nada más cuando hay que ir a la Universidad, pues vámonos a Ciudad Universitaria.

Mexiquenses: ¿Desde tu casa caminabas a la facultad?

MCM: Nunca, no, el camión de San Pablo te dejaba muy cerca.

Mexiquenses: Te pregunto porque esa parte de la ciudad y esa parte digamos de los orígenes de los que vivimos en la ciudad, se ha ido perdiendo con el tiempo, antes se caminaba mucho, la ciudad era un tanto más amable, digamos en una zona popular, como esta que me acabas de describir. ¿cómo fue tu desarrollo en esa infancia en esa zona? ¿con quién te divertías, con quién salías? ¿sigues viendo a tus amigos de la infancia?

MCM: Claro, de entrada, con todos mis vecinos éramos bien vagos, y era una etapa bien peculiar, la época de las posadas, entonces mi papá y todos los vecinos adornaban las calles cada diciembre, con heno, con piñatas, y desde que empezaba la temporada de posadas, era todos los días ¡posadas! Y nosotros jugando al pastel partido, y pues eso es hacer comunidad con tus vecinos ¿no? Y por supuesto hoy nos seguimos frecuentando, nos vemos con el mismo cariño, obviamente cada uno en distintas actividades, se cambió de casa, o alguna circunstancia, pero la amistad sigue hasta ahora, siempre que veo a mis amigas digo mis amigas de la infancia. En ese entonces teníamos la cancha de basquetbol ahí en La Mora, que todavía existe, entonces era reiterado de sábados y domingos ir a jugar basquetbol, mi hermano era un profesional, jugaba en Aztecas, en el Agustín Millán, él fue seleccionado nacional, ahí hacíamos nosotros nuestros pininos de jugar basquetbol, yo no tan profesional como ellos, pero pues feliz, también en la bici, los patines. Después La Mora se volvió una colonia de muchos topes, yo creo que fácil si los cuentas son unos 80 en toda la colonia. También a nosotros nos tocó ver cómo se construían las casas de enfrente y mi mamá fue una de las maestras beneficiadas con una de las casas que el ISSEMYM construyó.

Mexiquenses: Y por lo que hace ya a la siguiente etapa, que es cuando estas en la preparatoria, para muchos es el primer contacto con los temas sociales ¿no? algunos comienzan antes, pero digamos que el primer vínculo que uno tiene con temas sociales, con temas políticos, ésta ahí en la prepa, ¿cuál fue tu experiencia en ese tema?

MCM: En la prepa, cuando egreso de la secundaria, en ese entonces 1988, ya se hablaba de que era complicado entrar a la prepa, que solo pocos podían entrar, entonces los maestros Millán nos prepararon para el curso de la prepa, y angustiante el momento en que ves si estás en la lista y pues sí estoy. Ya dentro, estas materias de problemas socioeconómicos en México, maestros que te contaban ya muchas historias de vida, empezabas a ver el perfil de ¿qué quieres estudiar?, ¿qué es lo que te mueve?, ¿a dónde quieres ir?, y además entonces por maestros como Pepe Neyra y Juan Albarrán decidí estudiar derecho.

Mexiquenses: y luego, ¿cuál fue tu primer vínculo ahora con los temas políticos?, ¿algún hermano te acercó, algún amigo?, ¿cómo te involucraste en la política?, ¿hay alguien que haya sido como tu guía?

MCM: Hasta ahora que lo preguntas, guía no lo había visto como tal, pero sin duda Pepe Neyra, por ejemplo en prepa dijo “¿quién quiere trabajar?” y en prepa sí quieres tener dinero, entonces cuando el pregunta fui de las primeras que levantó la mano y “¡Pues órale, vámonos!”, él estaba en temas electorales, como representante ante la Comisión Electoral, que aún no se elevaba a rango Constitucional, y entonces inicio ahí en el tema electoral, nos empezó a involucrar, y la verdad era como una beca, porque era en las tardes trabajar y pues me fue gustando el tener  tu propio dinero.

Primera experiencia, no pasó el examen de la Universidad, en la primera para la licenciatura, entonces es un shock familiar y de todo, pues porque yo ya trabajaba, me jaló más el tema económico y mi mamá dijo “A ver, a mí no me interesa que ganes, a medida de mis posibilidades yo lo voy a hacer y te me retiras de lo laboral”. En cierta ocasión trabajé de recepcionista con un doctor, en esa época la esposa del doctor me empezó a decir “Mamacita, aquí no hay de otra más que estudiar, hay que prepararse y eso te abre puertas”, porque el doctor me veía ahí dispuesta, eficiente; él era oftalmólogo, y me decía “Oye, ya estoy pensando en que tú seas mi optometrista” la señora escuchó esto y cuando el doctor no estaba ella me decía “No, tú tienes que estudiar, aquí el doctor te podrá decir que te va a pagar más que esto, no le hagas caso, vete, estudia”, entonces, ella me ponía a estudiar en las tardes y me decía “Mientras estés aquí atiende y si no hay nadie, órale, el librito, y ponte a estudiar y te voy a hacer preguntas”, entonces la señora marcó ahí un hito, en un primer momento Pepe, pero en el otro la señora que me hacía referencia que era muy importante estudiar.

Mexiquenses: La Facultad de Derecho también tenía una larga tradición formadora de cuadros, de la facultad salieron muchos políticos que aún siguen en activo, en tu caso ¿quién te fue acercando? porque ya estabas en una edad en donde seguramente tenías una vocación por el derecho, ¿cómo está marcada en tu experiencia profesional, ahí te involucraste en la política?

MCM: Pues yo me dedicaba al estudio y seguí con el doctor de recepcionista en el primer año de la facultad, después un abogado me jaló “a ver, tú ya tienes que empezar en la Universidad a un tema de revisar expedientes, de vamos al juzgado, embarguemos y todo”, entonces me voy con el abogado, que era vecino del oftalmólogo, es él que me empieza a llevar a los embargos, ahí comencé a pensar “¡yo quiero tener un despacho como el abogado y todo!”, pero pasaban los años y veía de qué trataba un embargo, un desahucio, y dije “¡Uy!, la abogacía no es para mí, no es para mí”, me gustó estudiar derecho, una hambre de justicia, de querer ayudar a cualquiera, de poder asesorar, de poder conducirlos a lo que debe de ser, sin duda eso lo traía, pero no para ir a embargar su casa, yo quería  sacar dinero y prestárselo a la señora para que ya no sufriera y pensar “¿cómo paramos esto?”, todo esto me generó un montón de conocimiento adicional que me sirvió en clases posteriores cuando escuchaba que mis compañeros decían “no entiendo”, y yo “¿cómo que no entiendes?”,  pero claro, yo ya tenía una ventaja, yo ya estaba en la práctica.

Mexiquenses: Dicen que para el caso de México hay tres nodos que son los que llevan a los actores a las actividades políticas, uno es la familia, luego la escuela y el tercero son los amigos, por lo que tú nos estás relatando, digamos que el camino que has estado conduciendo, que te ha llevado, es la escuela. Después de que sales de la facultad, ¿cuál es tu siguiente trabajo, te sigues dedicando a litigar o a qué te dedicas?

MCM: No, yo ya trabajaba con los abogados y demás pero ya empezaba con esta situación de que “ya estoy a un año de egresar y a dónde vamos”, unos amigos me sugieren incorporarme a la Comisión Electoral de ese entonces, ahí en el 96 empiezo a hacer mi Servicio Social con Miguel Salamanca,  entonces marca ahí una pauta bien importante, porque un día sonaba y sonaba el teléfono, y ahí me acerco y contesto y era Fernando Baena el que marcaba, y dice “¿Y quién habla?” y yo “Miroslava”, “Sí, ¿pero quién eres?”, y yo “Es que hago mi servicio social en el jurídico, pero no hay nadie, pues yo contesté, veo que el teléfono suena y suena” y me dice “Oiga es que habla Fernando Baena” y yo “Pues sí, licenciado, pero es que no hay nadie”, “Es que me urge, tienen que mandar un oficio, y no sé qué, ¿dónde están?”, “En tal oficina”, “¿Puede entrar?”, “Sí”, y ahí voy, entro, mando el oficio a donde se tenía que mandar y ya que regreso Fernando Baena, me manda llamar “¿Y tú quién eres?, ¿cómo llegas aquí?, ¿cómo?, ¿Por qué?”, y yo “No, pues estoy haciendo mi servicio”, “Ah, muy bien”, me decían niña, entonces yo “bueno, soy la niña”, “Bueno, ¿estás con Salamanca?”, “sí, aquí estoy”. En ese año elevan a rango constitucional el Instituto y viene ya el cambio de Juárez a la Colonia La Merced y nos tocó cargar las cajas y todo; yo, —ya plan con maña—, sabiendo que iba a haber un proceso electoral , dije “de aquí soy, como para que me consideren de que estoy haciendo mi servicio y me puedan contratar”, y entonces pasaba el primer mes y veía que llegaba todo el mundo, que aquí viene el recomendado de Fulano, de Sutano, y yo levantaba la mano y a mí nadie me hacía caso, entonces un día sí hablo con Fernando Baena y le digo mi tema, pero me dice “Usted todavía está estudiando, esto es de tiempo completo, no podemos contratarla, no es posible”, y yo “Bueno, pues ni modo, voy a seguir haciendo mi servicio social”. Estaba ahí con una amiga, Marisela Navarro, hasta que por fin nos dicen “Bueno, ya a estas niñas háganles caso, contrátenlas, a ver que hacen, pero que se incorporen” y así fue. Para mí fue bien apasionante, fue uno de los trabajos más divertidos que he tenido, conocí, pues obviamente siempre he convivido con gente mucho más grande que yo, yo me divertía mucho porque eran súper simpáticos ¡pero también era tan tenso! pues había muy poco personal para todo lo que se hacía.

Encuentra la segunda parte de la entrevista en nuestro canal de YouTube: https://www.youtube.com/channel/UCM66vpF7dvaZfzbUjJJM9ig

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí