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Movilidad social y educación: el caso de las Universidades Interculturales en México

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Movilidad social y educación: el caso de las Universidades Interculturales en México

Por: Ninfa Angélica Páez Bernabé

Introducción

Aprovecha tus estudios, hijo, para que estés mejor que nosotros”, una frase reconocida dentro de las familias mexicanas que impulsa a los hijos a alcanzar un mayor nivel educativo; una frase basada en la creencia de que a mayor nivel educativo, mayores serán las oportunidades laborales y por lo tanto, las posibilidades de un crecimiento económico y social para la familia; una frase que no ha perdido de vista el papel que juega la educación como vehículo de la movilidad social.

            Es verdad que las oportunidades educativas en México han crecido en las últimas décadas: un mayor número de instituciones escolares (de diversos niveles) ubicadas en lugares cada vez más alejados de las ciudades capitales han permitido el acercamiento de estas a sectores sociales que no tenían gran representatividad dentro de la educación.

Tal es el caso (refiriendo a Educación Superior) de las Universidades Interculturales de las cuales, en nuestro país existen actualmente (2020) 10 de ellas, según la Secretaría de Educación Pública[1] y las cuales se definen como “instituciones públicas de educación superior que contribuyen al logro de una mayor equidad en la distribución de oportunidades de desarrollo educativo en el país” (SEP, 2018: primer párrafo).

            Pero ¿Qué es la movilidad social?, ¿cómo se relaciona la educación en ella?, ¿por qué las Universidades Interculturales representan un intento por acercar las oportunidades de movilidad social a sectores sociales con poca representatividad educativa como lo son las comunidades indígenas?

¿Qué es la movilidad social?

            La movilidad social es definida como “los cambios que experimentan los miembros de una sociedad en su posición en la distribución socioeconómica” (Vélez y col., 2015: 2), es decir, la movilidad social se entiende como el proceso mediante el cual se genera una redistribución de los recursos económicos para un individuo o para un conjunto de los mismos, lo que provoca un cambio en su posición social y por lo tanto en la medida en que este (o estos) tiene acceso a diversos bienes, servicios y oportunidades tales como salud, educación, alimentación, entre otros.

De manera general y según el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY, 2018) estos cambios pueden ser clasificados en: a) movilidad social intergeneracional, referida a la situación del individuo comparada con la de sus padres a través del estudio de las circunstancias a las que se enfrentaron cada una de las generaciones (oportunidades educativas, de salud, ingreso familiar, entre otros), y b) movilidad social intrageneracional, es decir, los cambios que tuvo el sujeto durante su vida a través del estudio de únicamente las circunstancias propias.

Otro tipo de clasificación se establece a partir del tipo de movimiento: a) vertical, cuando existe un cambio de nivel socioeconómico de la persona (ya sea a uno mayor o menor), y b) horizontal, cuando existen cambios dentro de la vida del sujeto, pero a pesar de los mismos, este se mantiene en el mismo nivel socioeconómico. Sí bien existen muchas otras clasificaciones para el estudio de la movilidad social[2], las dos anteriormente mencionadas son las que servirán de punto de partida para el presente texto.

¿Qué relación tiene la movilidad social con la educación?

            Existen diversos elementos que le permiten a una persona tener mayores oportunidades de movilidad social, según la Encuesta de Movilidad Social (ESRU-EMOVI) de 2017[3] toma en cuenta: el acceso a servicios de salud (afiliación y uso), educación (escolaridad y asistencia a instituciones educativas), estado de ocupación (desempleo, empleo, estudiante, jubilación, etcétera), condiciones del hogar de origen y del hogar actual (ubicación, tipo de localidad, tipo de vivienda, acceso a bienes y servicios básicos, tamaño de la familia, entre otros), características del empleo (salario, comparación con el primer empleo que se tuvo, prestaciones, entre otros).

            La educación es uno de los campos en los que mayor énfasis pone dicha encuesta, ¿por qué? Diversos autores coinciden en que la educación es la principal herramienta que se tiene para lograr un mejoramiento en la posición socioeconómica debido a que esta provee al individuo de las herramientas necesarias para poder acceder a más y mejores condiciones laborales, es decir, la formación de capital humano a través de la especialización en determinadas áreas del ejercicio laboral (Torche en Aguilar y Pérez, 2017); sin embargo, el acceso a la educación puede traer consigo también una mayor desigualdad social, pues mientras existen familias que pueden dar el máximo nivel de calidad educativa y escolaridad a sus hijos, también existen personas que tienen acceso únicamente a niveles de calidad menores, así como a menos grados escolares, sin mencionar por supuesto, a aquellos que ni siquiera tienen la oportunidad de ingresar a algún nivel educativo.

¿Qué papel juegan las Universidades Interculturales para la movilidad social?

            Como se mencionó anteriormente las universidades culturales (siendo inaugurada la primera en el año 2001 y con nuevas sedes en años posteriores) contribuyen a generar una mayor equidad en cuanto al ingreso a la Educación Superior por parte de sectores sociales con muy poca representatividad dentro de este nivel educativo, pues uno de los principales propósitos es “brindar oportunidades de desarrollo académico profesional y de investigación a poblaciones rurales en las que jóvenes, de origen cultural diverso” (SEP, 2018: segundo párrafo), dirigidas principalmente a jóvenes de poblaciones indígenas (por la ubicación de las instituciones).

            Sin duda alguna, uno de los principales problemas para lograr una movilidad social vertical, es la baja -y nula en muchos casos- oportunidad de ingresar a más y mejores condiciones de vida a través de los diversos bienes y servicios, como lo son la educación o el sistema de salud de nuestro país; por esta razón, estas instituciones fueron creadas como producto de políticas que reconocen la exigencia de los pueblos indígenas de tener acceso a la Educación Superior sin que este se vea obstaculizado por elementos como la distancia, el costo, los exámenes de ingreso incongruentes con la calidad educativa recibida en las comunidades de origen, el lenguaje, así como los intereses y costumbres. Así pues, estas instituciones se acercan a las comunidades indígenas a través de su ubicación, planes de estudio, costos y hasta idiomas, pues, en paralelo a la formación profesional de los estudiantes, estos reciben formación en alguna lengua indígena de su elección, para de esta manera formar profesionistas que puedan integrarse y llevar a cabo su labor en sus comunidades de origen.

Conclusiones

            A pesar de los intentos de acercar la oportunidad de lograr una movilidad social vertical ascendente a las comunidades indígenas, hoy en día, la representatividad de las Universidades Interculturales (UI) es aún muy bajo comparado con el total de estudiantes de Educación Superior (ES) de nuestro país, como se muestra en la tabla 1.


[1] Aunque algunos autores señalan 12 Universidades Interculturales, como Tapia (2016). Siendo la Universidad Intercultural de Nayarit y la Universidad Veracruzana Intercultural las que no se encuentran dentro del recuento de la SEP.

[2] En cuestión de clasificación para el estudio de la movilidad social, se recomienda el texto “El concepto de movilidad social: dimensiones, medidas y estudios en México”de Vélez y colaboradores, y cuyos datos bibliográficos completos se encuentra en las referencias del presente documento.

[3] Encuesta que “permite medir la movilidad social entre dos generaciones e identificar cómo se distribuyen las oportunidades en México” (CEEY, s.f. : primer párrafo)  y que es llevada a cabo por la Fundación Espinosa Rugarcía (Fundación ESRU) y coordinada por el CEEY, contando con un levantamiento cada 6 años desde 2006.

Si bien este no es un subsistema relativamente nuevo (pues han paso casi 20 años desde su creación), aún hace falta lograr una verdadera representatividad indígena dentro de la misma, pues al ser escasa la oportunidad de ingreso a la Educación Superior, también lo es para Educación Media Superior (ya sea por términos económicos, creencias, ubicación  capacidad de la propia institución), por lo tanto, lamentablemente, no se pueden acceder a niveles mayores si no se han certificado los anteriores.

Entonces, ¿cómo podemos acercar las oportunidades de superación a sectores sociales que carecen de ellas?

Referencias

Aguilar, F. & Pérez, J. (2017). Movilidad Social en México. La educación como indicador de desarrollo y calidad de vida. Opción, Vol. 33, núm. 84.

Centro de Estudios Espinosa Yglesias. (s.f.). ¿Qué tipos de movilidad social en México medimos? Recuperado Marzo 2020, de CEEY Sitio web: https://ceey.org.mx/que-tipos-de-movilidad-social-en-mexico-medimos/

Centro de Estudios Superiores Espinosa Yglesias. (s.f.). ESRU – EMOVI. Recuperado Marzo de 2020, de CEEY Sitio web: https://ceey.org.mx/contenido/que-hacemos/emovi/

Dirección General de Planeación, Programación y Estadística Educativa. (2019). Principales Cifras, Sistema Educativo de los Estados Unidos Mexicanos (Versión de Bolsillo). México: SEP.

Dirección General de Planeación, Programación y Estadística Educativa. (2018). Principales Cifras, Sistema Educativo de los Estados Unidos Mexicanos (Versión de Bolsillo). México: SEP.

Dirección General de Planeación, Programación y Estadística Educativa. (2017). Principales Cifras, Sistema Educativo de los Estados Unidos Mexicanos (Versión de Bolsillo). México: SEP.

Dirección General de Planeación, Programación y Estadística Educativa. (2016). Principales Cifras, Sistema Educativo de los Estados Unidos Mexicanos (Versión de Bolsillo). México: SEP.

Secretaría de Educación Pública. (2018) ¿Sabías que existen Universidades Interculturales? Recuperado: Marzo 2020, de SEP Sitio web: https://www.gob.mx/sep/articulos/sabias-que-existen-universidades-interculturales

Secretaría de Educación Superior. (s.f.). Universidades Interculturales. Recuperado Marzo 2020, de SEP Sitio web: https://www.educacionsuperior.sep.gob.mx/interculturales.html

Tapia, L. (2016). El subsistema de universidades interculturales en México. Entre la política social y la política educativa. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, vol. XLVI, núm. 1.

Vélez, R., Campos, R. & Fonseca, C. (2015). El concepto de movilidad social: dimensiones, medidas y estudios en México. México: CEEY.

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