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Impuestos en México ¿Quién paga más?

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El sistema tributario en México

El tema tributario es sin dudas uno de los que más controversia y discusiones genera en todos los países del mundo, entre ciudadanos y el gobierno y en todos los niveles socioeconómicos, despertando pasiones políticas e ideológicas de todos los colores, de izquierda a derecha. La discusión al respecto se centra en dos grandes criterios, el primero, que los impuesto sean equitativos (que las aportaciones sean justas de acuerdo a los ingresos); y el segundo, que su destino sea transparente. Estos motivos son completamente justificables, pues es la sociedad quien aporta estos recursos que sirven para que el país y toda su estructura de servicios públicos y el aparato gubernamental funcionen adecuadamente.

De acuerdo con la OCDE (2016) en México apenas el 17.2% del PIB proviene de la recaudación tributaria; países como Argentina y Brasil obtienen más del 30% de su PIB de impuestos, y Cuba, con el primer lugar, el 41.7%. De los 19 países de América Latina, México ocupa el lugar 14 respecto a la recaudación tributaria, mientras que en los países miembros de la OCDE el promedio de impuestos es del 34% del PIB.

En México, el artículo 31 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos menciona en su último párrafo que una de las obligaciones de los mexicanos es: “contribuir para los gastos públicos, así de la Federación, como de los Estados, de la Ciudad de México y del Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes”.

Un breve repaso por la historia de los impuestos en el país nos remonta a la época prehispánica, donde los pueblos conquistados por el imperio azteca tenían que rendirles tributo, posteriormente en el siglo XVI este sistema se fusionó con el sistema fiscal de España, retomando elementos como las alcabalas (un impuesto al comercio), además de una serie de impuestos de la iglesia católica, como el diezmo. En la Nueva España se aplicaron los impuestos sobre la minería de plata y oro. En el siglo XVIII se modernizó el esquema de impuestos y proceso de recolección, principalmente se implementaron modificaciones a los impuestos de importaciones, peajes y las alcabalas.

Ya en el México independiente, el debilitamiento de la administración tributaria ocasionó que las recaudaciones cayeran, como respuesta Antonio López de Santa Anna y su gobierno aplicaron algunos de los impuestos más polémicos, como a puertas, ventanas, perros y caballos. En la época posrevolucionaria, se implantaron diversos impuestos como los servicios por el uso del ferrocarril, la exportación de petróleo y sus derivados, el consumo de luz, teléfono, timbres, anuncios, entre otros; también se incrementó el impuesto sobre la renta y el de consumo de gasolina.

Fue hasta 1947 que en la convención nacional de funcionarios fiscales se establecieron las bases del actual sistema tributario mexicano, que desde entonces también ha tenido modificaciones. En nuestro país se ha buscado un sistema tributario justo donde los individuos contribuyen en proporción de su capacidad de pago, pero no siempre es así.

Actualmente en nuestro sistema tributario existen dos tipos de impuestos:

  1. Directos, que pagamos de forma particular y como su nombre lo indica, de forma directa, por ejemplo, el Impuesto Sobre la Renta (ISR). Usualmente son impuestos progresivos, en otras palabras, paga más quien tiene más. Estos impuestos gravan las utilidades (ingresos y deducciones permitidas) y la riqueza (dinero en el banco, instrumentos financieros).
  2. Indirectos, se pagan mediante un tercero, como el IVA y el IEPS. Como se puede deducir por los ejemplos, son impuestos que gravan el consumo. Cuando se compra un bien o servicio, exceptuando alimentos básicos y medicamentos.

Además, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) separa los ingresos tributarios del Gobierno Federal en dos categorías:

  1. Los Tributarios no petroleros, en esta se encuentran el IVA, el IEPS, impuestos de importación, sistema de renta, ISR, IETU y otros.
  2. Los Tributarios petroleros, como el IEPS a gasolinas y diésel y el Impuesto por la Actividad de Exploración y Extracción de Hidrocarburos (IAEEH).

Recaudación en años recientes

En 2018 se registró un ingreso tributario de 3 billones 62 mil 334 millones de pesos; Los porcentajes y montos de cada impuesto recaudado en 2018 fueron los siguientes:

Tabla 1. Ingresos Tributarios Federales

Fuente: Elaboración propia con datos de la SHCP (2018)

El Sistema de Renta y el IVA son los impuestos que más recaudación generan, esto quiere decir que, hipotéticamente, al revisar los datos de recaudación de impuestos debería apreciarse una curva en relación de que quienes tienen más también registran un mayor pago de impuestos, para hacerlo se tomarán en cuenta dos elementos: primero, los grupos de deciles por ingreso, que se encuentran en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2019 (ENIGH), elaborada por el INEGI. En segundo lugar, las tasas de recaudación de impuestos varios, como ISR, con los datos obtenidos de la SHCP.

Tabla 2. Ingreso por deciles de hogares 2018

Fuente: elaboración propia con datos de la ENIGH 2019

Hay que aclarar que dentro de los deciles también existe una gran disparidad ente sus miembros, principalmente entre quienes forman parte de los deciles superiores, por ejemplo, en el decil más alto se encuentran tanto los que ganan más de 55 mil 583 pesos al mes, así como los que ganan millones mensualmente. En cuanto a las principales fuentes de ingresos por decil, los primeros 6 deciles perciben el mayor ingreso por actividades empresariales, el decil VII tiene su mayor ingreso de los salarios, el VII y IX por servicios profesionales y el decil X por intereses. Sin embargo, en general, de los 4 rubros el decil X es el que concentra el mayor porcentaje de todos, como se muestra en la siguiente gráfica.

Fuente: Elaboración propia con datos de la SHCP (2018).

Del total de ingresos percibidos por categoría, encontramos que de cada 100 pesos que se generan, 39 se quedan para el decil X, y los otros 61 se distribuyen en los otros 9 deciles, en un supuesto que estos se distribuyeran de forma equitativa, a cada decil corresponderían 6.8 pesos. Esta proporción debería verse reflejada en el pago de impuestos, que, a primera vista, para el caso del ISR se confirma. El 65.4% de la contribución del ISR proviene del decil más alto, pero atención, pues en relación con su ingreso bruto, el ISR solo representa el 20.9%.

Fuente: Elaboración propia con datos de la SHCP (2018)

Para entender lo anterior de forma más clara, al desglosar el decil más alto en diez grupos (percentiles), es decir, de los que ricos que menos ganan a los que más ganan —lo que permite hacer una apreciación más clara de los mexicanos millonarios o multimillonarios— encontramos que, aunque en relación con los demás deciles, el decil X es el que más contribuye, quienes lo integran no contribuyen lo que, por ley, deberían. Esto se mide y comprueba con la diferencia entre la tasa media legal -lo que indica la ley- y la tasa media efectiva -lo que en realidad se paga- obteniendo los siguientes resultados.

Tabla 3. Tasa media efectiva y legal del ISR del decil X por percentiles.

Fuente: Elaboración propia con datos de la SHCP (2018).

El sistema de deducciones en México

En promedio, los que integran el decil X pagan 20% menos en sus contribuciones al ISR de lo que la ley establece. Esto se debe a que existen varias medidas que benefician a los más ricos, principalmente la deducción de impuestos directos, en específico del ISR. En el reporte de Presupuesto de Gastos Fiscales 2019, la SHCP hace un reporte anual de las deducciones que hacen personas físicas y morales, que representa una pérdida recaudatoria para el gobierno. En primer lugar, encontramos las deducciones por adquisición y arrendamiento de automóviles de automóviles de combustión interna y eléctricos en 2019, donde no se aclaró para qué actividad se adquirieron, la cifra ascendió a 146.4 millones de pesos. Las deducciones por consumo en restaurantes fueron de mil millones de pesos.

Las deducciones personales también representan el mayor beneficio para quienes integran el decil X, por ejemplo, los contribuyentes que pagan un seguro privado de gastos médicos o los intereses de un crédito hipotecario pueden deducir estos gastos al pagar el ISR, en nuestro sistema tributario hay diez tipos de gastos que se pueden deducir, en cinco de ellos existe un límite global, es decir que el monto deducible no puede exceder las 5 UMA (Unidades de Medida y Actualización), equivalente (en 2019) a 154 mil pesos. En 2017 estas deducciones representaron una pérdida de 20 mil 221 millones de pesos, donde el decil X, los más ricos, representó el 81%, mientras el decil más bajo solo 0.02%. Para 2020 las deducciones de impuestos representarán una pérdida de recursos tributarios de alrededor de 19 mil millones de pesos.

No obstante, este límite global excluye a las colegiaturas, los donativos, las aportaciones complementarias de retiro, aquellas a planes personales de retiro contratados de manera individual o colectiva o a la subcuenta de aportaciones voluntarias, los depósitos en las cuentas especiales para el ahorro; así como las primas de contratos de seguros de planes de pensiones y acciones de sociedades de inversión y los honorarios y gastos médicos por discapacidad e incapacidad. Los porcentajes deducidos de estos rubros por decil en 2017 fueron los que se muestran en la siguiente tabla.

Tabla 4. Deducciones personales por deciles en el ejercicio fiscal 2017

Fuente: SHCP con información de las Declaraciones Anuales 2017

Como se puede apreciar, el decil X concentra, en promedio, el 82.41% de las deducciones de impuestos a personas físicas, esto representa un ahorro millonario en la declaración de impuestos anuales. Las deducciones al impuesto por cuentas especiales de ahorro son más benéficas para el decil X que para los 9 deciles restantes sumados, al igual que colegiaturas y transportación escolar.

Todo lo anterior deja en claro que, aunque las declaraciones directas suelen ser consideradas como impuestos progresivos, en realidad no lo son, pues los beneficios fiscales para los que más tienen o generan son desorbitantes respecto a los favores que representan estos mismos recursos fiscales de deducciones para los que menos ganan en el país.

En un escenario imaginario donde cada hogar de cada decil gastara el 100% de sus ingresos anuales en los rubros mencionados no sujetos al límite global, realizando una deducción de impuestos con los porcentajes que presenta la SHCP, los resultados serían los siguientes.

Tabla 5. Escenario – Relación ingreso anual por decil/deducciones personales realizadas

Fuente: Elaboración propia.

Anualmente, y sólo en estas categorías, el 10% que más rico de México se ahorraría 2,646 millones de pesos, mientras que el decil apenas llegaría a los 226 pesos.

El límite fiscal que establece la SHCP para el resto de los impuestos fija un tope del monto deducible respecto a los ingresos, la proporción promedio del monto deducido respecto al límite de cada decil, curiosamente, es más alto en los deciles más bajos y va disminuyendo conforme sube un decil. Pero, aunque el decil I deduce un 82.6% de lo que la ley le permite, y el decil X el 20.9%, debido a los ingresos que perciben el monto promedio deducido para el primero es de $203.3, mientas para el segundo es de 28 mil 726.

Tabla 6. Proporción del monto deducido respecto al límite global

Fuente: Elaboración propia.

Como se puede apreciar, en México no existe un sistema fiscal justo, el decil X puede generar un ahorro en deducciones (solo del ISR) quinientas veces mayor que el 10% más pobre del país, siendo necesario un reajuste en los límites respecto a los ingresos, sobre todo en los deciles I, II, III y IV; así como mayores facilidades para realizar estos trámites para dichos grupos.

También se debe considerar una modificación al resto de los impuestos, que de igual forma sean progresivos y justos, pues solo en el caso del IVA que es un impuesto general y aplica para todos, la diferencia en la tasa de incidencia es mínima: el decil I tiene una tasa del 4.8, el V de 5.8 y el X de 6.7, y sin embargo se contribuye por igual a pesar de las carencias económicas. Lo mismo para la tasa de incidencia del IEPS no petrolero y petrolero, donde incluso el decil I tiene una mayor tasa, del 1.2, que el decil más alto, de 1. Un sistema tributario que, aún con las restricciones que establece, sigue beneficiando a los que más ganan, sólo seguirá perpetuando la desigualdad y pobreza en todo el país.

Fuentes consultadas

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