El desgaste de la participación política en México


A lo largo de la vida democrática del Estado mexicano, la manera de elegir a las autoridades que tendrán la tarea de gobernar los distintos pueblos, a través del voto popular, constituye una de las formas de participación política, para ello es importante definirla. Para responder, seguimos la línea de argumentación que nos indica que es la “actividad de los ciudadanos diseñada para influir en la toma de decisiones gubernamentales” (Huntington, 1976:4).

Los elementos que la constituyen se desarrollan sobre acciones y actitudes: las ideas, nociones, sentimientos y creencias que se encuentran detrás de las acciones y las actitudes se hacen visibles a través de las emociones, en palabras de Pasquino la participación política ciudadana es “aquel conjunto de actos y de actitudes dirigidos a influir de manera más o menos directa y más o menos legal sobre las decisiones de los detentadores del poder en el sistema político o en cada una de las organizaciones políticas, así como en su misma selección, con vistas a conservar o modificar la estructura (y, por lo tanto, los valores) del sistema de intereses dominante” (Pasquino, 1995:180).

La participación política no es un privilegio para todos los regímenes políticos modernos, no es privativa de la democracia, ni está ausente en los regímenes dictatoriales y es ejercida por todos los individuos pertenecientes a la comunidad política.

Por eso, el estudio de la participación política puede abordarse desde los siguientes enfoques:

Tabla 1. Estudio de la participación política.

Relación al tipo de régimen en que tiene lugar.   De acuerdo con las formas particulares que adquiere el curso de su acción.   Con referencia al nivel de institucionalización que adquiere la polis.
Totalitarismo: Extensa participación política de carácter obligatorio y hasta forzado. Legal, pero sin consenso. Autoritarismo: Participación política controlada y sancionada por el Estado. Legal pero baja de consenso. Democracia: Base de la legitimación del Estado. Legalidad y consenso. Participación libre y voluntaria de los ciudadanos.   Movilización popular: “…está constituida por todas las movilizaciones que los grupos sociales –más o menos- organizados ejercen dentro de un Estado, las cuales, en general buscan la satisfacción de demandas no satisfechas por las canales tradicionales establecidas por dicho régimen” (Heras, 2005:90)   De acuerdo con el grado de desarrollo que la legislación contempla y garantiza. Institucionalización de los derechos políticos para ponerlos en práctica.  

Fuente: Elaboración propia con base en (Heras, 2018).

De tal manera que el estudio de la participación política puede efectuarse de la siguiente manera:

Individual Colectiva
Organizada Espontánea
Sostenida Esporádica
Pacífica Violenta
Legal Extralegal
Efectiva Inefectiva

La participación no se reduce solamente a ejercer votos, la participación política- electoral es el campo más estudiado y abordado por la Ciencia Política (Heras, 2018), sin embargo, con base en el trabajo de Verba, Nie, & Kim (1978), y Russell Dalton (2008) se ofrece una tipología que incluye y se consideran diversas actividades como participación política, tales como:

Tabla 2. Tipología de las formas de participación política

Formas de participación Tipo Modo de actividad Tipo de influencia Tipo de conflicto Esfuerzo requerido Cooperación con otros
Convencionales     Electoral Votar Alta presión/ Baja información Conflicto partidista Poco Poca
Activismo en campañas Alta presión/ Mas o menos información Conflicto partidista Algo Algo o mucha
    No electoral Contacto directo con autoridades Menor presión/ Alta información Varios Muy alto Poca
Actividad comunitaria Más o menos presión/ Alta información Varios Algo o mucho Algo o mucha
No convencionales Protesta/ Formas ilegales, pero toleradas Boicots: algunas manifestaciones no permitidas; huelgas no oficiales Alta presión/ Alta información Muy conflictivo Algo o mucho Algo o mucha
Actividades legalmente: violar leyes político- institucionales y de propiedad (castigo leve) Protestas sin registro legal, ocupación de sitios públicos, plantones. Alta presión/ Alta información Muy conflictivo Algo o mucho Algo o mucha
Actividades legalmente prohibidas: violar leyes político- institucionales y de propiedad (castigo severo) Destrucción de la propiedad, vandalismo político, sabotaje, asalto físico a las fuerzas del orden, asesinatos, bombazos, secuestro de vehículos o personas (terrorismo) Alta presión/ Alta información Muy conflictivo Algo o mucho Algo o mucha

Fuente: Adaptado de Verba, Nie y Kim (1978:55), con modificaciones de Dalton (2008: 35) y Kitschelt & Rehm (2008).

Por lo tanto, no solo la participación política se basa en el campo electoral, existen dos factores que influyen en la participación política, los factores socioeconómicos como el nivel educativo, desarrollo económico, homogeneidad etnolingüística y religiosa y los factores políticos relacionados con la cultura política, vínculos entre partidos políticos, el sistema electoral y el empadronamiento.

¿Por qué no participamos todos en la política?

En México, la percepción ciudadana en cuanto al sistema político democrático ha disminuido en los últimos años, como se puede apreciar a continuación de acuerdo con el informe del Latinobarómetro 2018:

Tabla 3. Porcentaje histórico de apoyo al sistema democrático mexicano.

APOYO A LA DEMOCRACIA EN MÉXICO AÑO 1995 – 2018 (%)
1995 1996 1997 1998 1999 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2013 2015 2016 2017 2018
49 53 52 51 44 46 63 53 53 59 54 48 43 42 49 40 37 48 48 38 38

Fuente: elaboración propia con información del informe del Latinobarómetro 2018.

En esta parte, la pregunta crucial según Almond y Verba, para conocer sobre la soberanía democrática es ¿para quién se gobierna? En nuestro país el 88% de los ciudadanos considera que se gobierna para unos cuantos grupos poderosos en su propio beneficio y solo el 9% considera que se gobierna para el bien de todo el “pueblo” según resultados del informe Latinobarómetro 2018.

Es así como se abre paso a un nuevo concepto: la desafección política, que es la falta de interés en la política, cinismo hacia todo lo relacionado con la política, sus instituciones representativas y los políticos y un sentido de alienación hacia todo lo político (Torcal, 2003).

La desafección política se presenta en nuevas y viejas democracias, y el fundamento se encuentra en la naturaleza de la relación entre gobernante y gobernados, uno de los principales problemas es la percepción ciudadana de sus autoridades, en México ese conjunto de creencias acerca de la falta de responsabilidad de las autoridades políticas e instituciones hacia con el ciudadano está presente a través de estos indicadores:

Tabla 4. Confianza en las instituciones México 2018.

CONFIANZA EN INSTITUCIONES EN MÉXICO 2018 (%)
Confianza en la iglesia Confianza en las fuerzas armadas Confianza en la policía Confianza en la institución electoral Confianza en el Poder Judicial Confianza en el Gobierno Confianza en el Congreso/ Parlamento Confianza en los Partidos Políticos
57 50 19 32 23 16 22 11

Fuente: elaboración propia con información del informe del Latinobarómetro 2018.

La actitud de los ciudadanos, el cinismo político y la desconfianza política están presentes en nuestra cultura política, esta última con mayor injerencia, pues en estudios en cuanto a confianza en instituciones, nos indican que la población tiende a un comportamiento relacionado con la apatía, la condición socioeconómica de los individuos y el abstencionismo. (Durand, 2004)

La cultura política es una variable importante para relacionar conforme al comportamiento del sistema político que informa los conocimientos, sentimientos y valoraciones de la población. La “Cultura Política” consiste en la particular distribución entre los miembros de una sociedad, de las pautas de orientación hacia objetos políticos. Dentro de una clasificación hecha por Almond y Verba (1963) se menciona que existen tres tipos de cultura política en las democracias, las estructuras y procesos sociales que la sostienen:

Tabla 5. Tipos de Cultura Política.

Cultura Política Parroquial El individuo no espera nada del sistema político, de modo que éste a su vez no informa de las actividades que realiza y el individuo no se involucra.
Cultura Política Subordinada El súbdito tiene conciencia de la existencia de una autoridad gubernativa especializada: está afectivamente orientado hacia ella, tal vez se siente orgulloso de ella, tal vez le desagrada; y la evalúa como legítima o ilegítima.
Cultura Política Participativa Los miembros de la sociedad tienden a estar explícitamente orientados hacia el sistema como un todo y hacia sus estructuras y procesos políticos y administrativos: en otras palabras, hacia los dos aspectos, input y output, del sistema político.

Fuente: La Cultura Política por Gabriel A. Almond y Sidney Verba en: 10 Textos básicos de Ciencia Política: 182-185.

A lo largo del largo proceso de consolidación democrática en nuestro país, podemos identificar que pertenecemos a una cultura parroquial y subordinada, que aunque las instituciones se encuentren en constante fortalecimiento de sus mecanismos sociales y legales, la participación política requiere del involucramiento del ciudadano-gobierno y debido a que la diversificación de los grupos de la sociedad es muy amplia nos lleva a que persigan diferentes objetivos, así como las demandas populares junto con los cambios en las preferencias electorales de los ciudadanos en los últimos años se encuentran en constante cambio y son resultado de un sistema que se ha desarrollado bajo permanentes cambios sociales, políticos y económicos, lo que ha permeado y marcado un cambio sustancial en la percepción hacia nuestra forma de organización.

El desgaste a través del nivel de institucionalización que desarrollemos como Estado a través de las emociones desde lo individual, hasta lo colectivo, está presente, sin embargo el involucramiento a través de las distintas formas de participación política de los individuos y grupos sociales debe caracterizarse por patrones abiertamente democráticos, de modo que cuando el ciudadano se encuentre dispuesto a participar en lo político, vaya un paso más allá de lo electoral. Y aquí los indicadores son sumamente útiles para ver qué es lo que nos falta por abordar, no solamente de manera superficial sino que se vean reflejadas en las prácticas ciudadanas.

Gran parte de ese fortalecimiento de las instituciones de un sistema democrático está en construir y reforzar los mecanismos existentes para fortalecer la confianza en materia política de los ciudadanos, en nuestros días diversos fenómenos y consecuencias se desenvuelven antes y después de los procesos electorales, sin embargo, no existen los mecanismos ni procesos continuos que nos ayuden a reforzar la importancia de los cambios en los diferentes contextos y ánimos ciudadanos que, por una parte, le corresponde a los individuos y, por la otra, a las instituciones.

Por ello, no solo se trata de continuar y abordar el estudio de estos mecanismos en índices y parámetros meramente electorales, sino que ampliar el campo de estudio de las demás formas de participación de los ciudadanos permitirá reforzar la cultura democrática y a la vez las prácticas políticas y sociales de nuestro país.

Fuentes:

A. Almond y Verba. La Cultura Política en: 10 Textos básicos de Ciencia Política: 182-185.

Heras Gómez, Leticia. Cultura Política: El estado del Arte Contemporáneo. Convergencia Revista de Ciencias Sociales, [S.l.], n. 30, sep. 2002. ISSN 2448-5799. Disponible en: <https://convergencia.uaemex.mx/article/view/1675>. Fecha de acceso: 11 abr. 2019

Heras Gómez, Leticia. Política participation in México (1988-2009): How and why has it changed? Observatoire Des Amériques Motréal. Octubre. 2011. Disponible en: http://www.ieim.uqam.ca/IMG/pdf/oda_mexico_dossier.pdf

Informe Latinobarómetro 2018 disponible en: www.latinobarometro.org/latdocs/INFORME_2018_LATINOBAROMETRO.pdf

Verba S, Nie N, sobre Kim J. Participación e igualdad política: una comparación de siete naciones . Nueva York: Cambridge University Press; 1978.

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