Nezahualcóyotl, el imperio del MOVIDIG4

Juan Carlos Villarreal Martínez

La populosa Ciudad Nezahualcóyotl fue creada en 1963, por lo que frecuentemente su historia política equivocadamente se divide entre la presencia histórica del PRI como partido hegemónico hasta 1996, año en que, con todo y sus 12 magníficos, el priísmo fue derrotado por el PRD y con ello se conoció el poder del Movimiento de Vida Digna (MOVIDIG) que ganó esa elección de la mano de UPREZ, CONAMUP, MLN (Movimiento de Lucha Neza) y la UGOCEM. He aquí el primer error de interpretación del perredismo como fenómeno electoral; desde la esfera de gobierno se ve a Neza como el producto de un solo grupo y no como la evolución histórica de importantes fenómenos sociales, que ya Silvia Bolos identificó en los 80s. Efectivamente, justo por una ruptura entre esos grupos perdieron la elección del 2009, pero la ganaron tres años después, para no soltarla hasta el momento.

Esa estructura política fincada en la gestión social y en grupos de lucha asentados en aquél municipio entendió correctamente que la única forma de ganarle al gobierno era construyendo una sólida base de organizaciones con presencia territorial en toda la ciudad. La capacidad de gestión y movilización fueron muy evidentes desde 1984, año en el que Marcos Álvarez Pérez ganó un distrito federal en ese territorio hasta entonces ampliamente dominado por el PRI-Gobierno; luego en 1987 año en que Mario Ramón Beteta Monsalve ganó la gubernatura, Neza volvió a prender los focos rojos y así los mantuvo en las elecciones presidenciales de 1988 y con Cuauhtémoc Cárdenas desde 1989, es decir, el priísmo no perdió en 1996, pues desde una década antes la izquierda gozaba de una eficiente organización social de diversos grupos ya citados y que hoy han dado origen a la segunda corriente más importante que tiene el PRD a nivel nacional conocida ahora como: Alternativa Democrática Nacional (ADN).

Este municipio cuenta hasta febrero del 2016 con 791,256 electores (110, 775 menos que en el 2006) siendo el segundo municipio más populoso de la entidad y al mismo tiempo, como ya se ha descrito, el principal granero de votos del perredismo local, en particular es el imperio de los Bautista como la fuerza hegemónica de ADN y aquí esta su principal dilema para el 2017: ¿Esa fuerza lanzará candidato propio con todos los riesgos que eso significa o se sumará a un frente opositor amplio? Los estímulos no parecen ser muy atractivos para ADN que tiene en ese municipio a su principal fuerza y hará lo necesario para mantenerla con independencia de la candidatura a gobernador del próximo año.

En lo electoral, el municipio ha visto decrecer tanto el número de habitantes como de electores, como se aprecia en la Gráfica 1 y tiene una participación muy errática que hace previsible una baja participación el año próximo, sobre todo por tratarse una elección no concurrente con algún proceso federal en la entidad, que, como ya se ha mencionado tienden a ser más atractivas para los electores de zonas conurbadas a la Ciudad de México u otros estados, como es el caso del municipio en cuestión.

Por lo que hace a los índices e indicadores de sistemas de partidos que se pueden aplicar para el análisis de los resultados electorales, el municipio tiene rasgos muy característicos, con una fragmentación de partidos estable, pero con una concentración de votos entre las dos principales fuerzas que se hace evidente en el número de partidos, que reduce la competencia a la disputa PRD vs PRI. Sin embargo, el primer dato relevante de este ejercicio es que la fuerza de oposición ha disminuido lo que hace muy previsible que el PRD mantenga una clara distancia respecto del PRI para el 2017, salvo que la famosa alianza no escrita entre Héctor Bautista y Eruviel Ávila hagan “el milagro” de devolver la competitividad del PRI en donde claramente hoy se encuentra en desventaja, pues al final del día no hay nada en juego para ADN si decide no lanzar candidato propio en esa elección.

Para efectos de la próxima elección en el Estado de México, que es de Gobernador, los datos analizados contemplan solo las dos últimas elecciones de este tipo que son comparables, la de 2005 y 2011. Por otro lado, precisando sobre el índice de fragmentación de los partidos (ver Gráfica 2), se retoma para el análisis el índice Rae (1967) con los parámetros no rígidos que propone Sartori (1999) que se entienden de la siguiente forma: de 0,48-0,57 bipartidista; 0,46-0,69 predominante; 0,61-0,71 multipartidismo fragmentado moderado; 0,72 en adelante multipartidismo fragmentado extremo; por lo que en la elección de 2005 los votos se vieron distribuidos en un parámetro predominante a multipartidismo moderado, y en 2011 tendió a la formación de partido predominante.

Y como ya se vaticinaba, en cuanto a la concentración de votos en la elección de gobernador, la tendencia fue al alza, como puede observarse a continuación:

Cabe señalar qué es la concentración y cómo interpretarla (Gráfica 3): la concentración partidista es un indicador que suma los dos principales partidos captadores de votos, de forma que la concentración oscila de 1 a 100%, entre más cercano es el indicador al 100%, la concentración es mayor, y viceversa. En ambas elecciones analizadas, la concentración es superior al 80%, lo que indica que los partidos más pequeños no sin verdaderamente competitivos, por lo que tienden a coaligarse con alguna de las principales fuerzas partidistas, como ha sucedido en las últimas elecciones de gobernador del Estado de México.

Ahora bien, a diferencia de Ecatepec la volatilidad electoral en Nezahualcóyotl es muy baja (Gráfica 4) y eso corrobora las enormes ventajas que tendrá el perredismo de aquella localidad pues a diferencia del resto del estado, la fuerza de MOVIDIG-ADN le permitirá a sus líderes negociar sus estructuras con quienes mayores beneficios les entreguen, sean o no del mismo partido, pues el pragmatismo es una de las cartas que mejor juega esa corriente.

Para el priísmo recalcitrante, se ganó en 2009 casi todas las secciones, dejando al PRD, que en 2006 acumulaba 664 victorias seccionales, con tan solo 51, dicha derrota argumentan algunos autores (Padilla, 2010; Mora 2009), no se debió solo a las fortalezas del contrincante, sino que obedeció a fracturas internas del partidos de la revolución democrática; antes de ADN su fuerza militar era MOVIDIG, y entonces los Bautista terminaban negociando con las otras corrientes del perredismo, luego de esa derrota, el perredismo se ha recuperado adueñándose de la dirigencia estatal de la coordinación de los diputados locales y federales, por lo que se antoja muy complicado que los Bautista (MOVIDIG-ADN) ceda libremente el enorme poder que imana de Nezahualcóyotl en aras de una ecuación de unidad partidaria, que por lo demás no es una carta de naturalización en el PRD.

 Del otro lado, para el priísmo del Estado de México, Nezahualcóyotl puede ser un enorme dolor de cabeza para las próximas elecciones o un aliado estratégico que le dé a su candidato el margen necesario para ganar las elecciones del 2017, todo dependerá del rumbo y estrategia que decida jugar la familia Bautista en la sucesión gubernamental.