Naucalpan

Juan Carlos Villarreal Martínez

Para continuar con el análisis rumbo al 2017, toca el turno a Naucalpan de Juárez, un municipio que cuenta actualmente con una población de 844, 219 habitantes, de acuerdo a la última encuesta intercensal del INEGI (2015), que representa para el Estado de México en cuanto a lista nominal el 5.92%, ubicado, al igual que los dos municipios de los que he hecho análisis anteriormente (Ecatepec y Nezahualcóyotl) en la zona metropolitana del Valle de México, o como se ha dicho en últimas fechas a razón de los altos índices de contaminación, de la Megalópolis, que aunque no es el tema que nos ocupa, su ubicación geográfica si bien no es determinante para las características y motivaciones del votante, si influye en algunas tendencias de los resultados electorales.

Para el caso de Naucalpan, la alternacia política ha sido un regla y no una excepción como en otros municipios del Estado de México, desde 1999 año en que el panismo tuvo una exitosa, pero insuficiente campaña. De 1996 a 2006, en las tres elecciones fueron ganadas por el PAN, marcado ese periodo por la presencia de José Luis Durán Reveles, quien fuera fuertemente señalado como lider del panismo en el proceso previo a las elecciones del año pasado y que actualmente se encuentra en el ocaso de su vida política, alejado de los pronósticos favorables que dilapidó en medio de enconados conflictos.

En lo que respecta al aporte que le ha dado al priísmo del estado, los resultados en el municipio favorecieron al PRI mediante coalisiones en los comisios de 2009 y 2012, en el primer caso PRI-PVEM-NA-PSD-PFD, y después PRI-PVEM-NA, en ambos casos el PAN quedó en segundo lugar con un margen de victoria no mayor a 15%, de la mano de Otilia Maria A. Olivares Villagomez y David Ricardo Sánchez Guevara.

Cambiando un poco la línea editorial, y entrando en materia del análisis electoral, la relación que existe entre la lista nominal y la participación no es proporcional en todos los casos, como se puede ver en la Gráfica 1, ya que alcanzó el máximo vertice en 2012, cuando la lista nominal presentaba uno de sus mayores decrementos hasta la fecha, salvo que en este año no se realizaron comicios.

Así, continuando con el estudio, la fragmentación, como se ha visto antes, refleja el escenario del sistema de partidos en el que se desenvuelve la contienda electoral, se interpreta a partir del número de partidos en competencia, es decir, entre cuántos el elector podría emitir su voto, y cómo se dividirá el total de votos. Para el recuento histórico que se plantea, de 2005 a 2015 (ver Gráfica 2), en dicho periodo, la fragmentación se mantuvo por encima de 0.5570 y hasta 0.7526, lo que significa que el sistema de partidos tiene un comportamiento poco predecible, ya que pasó del multipartidismo moderado a predominante, y luego a multipartidismo extremo.

Por otra parte, es importante señalar la contraparte, la concentración de los votos en las dos principales fuerza políticas también modelan el panorama competitivo, y como se puede apreciar en la Gráfica 3: para el caso de Naucalpan, los dos principales partidos en competencia concentran en todos los casos estudiados más de 67% y hasta 83%, por lo que los otros partidos políticos tienen un rol marginal, orientados a una apuesta segura compitiendo en coalición.

Mientras que en un juicio aventurado reduciría el papel de la oposición presentando solo los índices de concentración y fragmentación, un análisis más completo incluye la fuerza de la oposición, tal fuerza es resultado de los votos expresados en números relativos de los partidos o coaliciones vencidos, es decir, el complemento a la comprensión de la concentración, la oposición, aunque eso es solo desde una perspectiva básica, ya que tanto en la concentración como en la fuerza de la oposición se toma en cuenta el segundo lugar, por lo cual los cálculos no son completamente correspondientes, aunque si permite conocer el comportamiento electoral de la oposición, como se puede ver en la  Gráfica 4, en ella se aprecian tres dos ascendentes importantes, la primera en 2005, en que a nivel local ganó el PAN, aunque en el resto del Estado las condiciones fuesen contrarias, colocando al partido como una oposición fuerte, y en 2012, cuando la coalición PRI-PVEM-NA gana la renovación del ayuntamiento.

Finalizando este ejercicio de análisis de resultados electorales con índices e indicadores del sistema de partidos, presento el índice de volatilidad total, que en este caso solo se usa para explicar el comportamiento de los electores que votan o dejan de votar por los principales partidos políticos del municipio (PRI, PAN y PRD). En el estudio de las elecciones de gobernador del estado (2005-2011), puede apreciarse una volatilidad menor a las registradas en los periodos comparados en que se renuevan ayuntamientos, aunque no deben ser comparados si no es para establecer las diferencias latentes de la naturaleza del tipo de elección en la cual participa el ciudadano.

Por ejemplo, en este caso, los ciudadanos que emiten un voto volátil son aquellos que en una elección anterior inmediata votaron por un partido y que en la siguiente ocasión lo hacen por un partido diferente, es decir, que del total de los electores que votaban por el PRI, PAN o PRD en 2005, 0.68% cambiaron su voto en 2011 y 99.32% refrendaron su apoyo, (la suma de la volatilidad y el refrendo es igual a 100) lo que da a los partidos vencedores un amplio margen de acción en campaña, la misma interpretación puede hacerse en la renovación de ayuntamientos, pues aunque los números son mayores, no son significativos frente al número de votantes que reiteran su voto.

A manera de conclusión, regresemos a pensar en cómo es Naucalpan: desde sus orígenes Naucalpan ha sido considerada una extensión capitalina, su concepción urbanística fue hecha a imagen y semejanza de los suburbios estadounidenses, los primeros habitantes provenientes del D.F. convivieron desde entonces con los originarios de San Bartolo, muchos de ellos de antiguos propietarios ejidales convertidos a millonarios por la riqueza del filón del ejido de oro, que ya de suyo batallaban con las populosas zonas marginales que se asentaron en todos los cerros que rodean al municipio y que pronto los marco definitivamente; lo nuevo y moderno en Satélite, que será el principal aporte de votos para el PAN, mientras que lo viejo, pueblerino y populoso en San Bartolo y las extensas zonas marginales que siguen votando por el PRI, estas características tan diversas, a veces contrarias marcan la diada de competitividad electoral en el municipio.