Ecatepec, la nueva joya de la corona mexiquense

Por diferentes razones el municipio mas poblado de la entidad se ha venido conformando durante este sexenio como la nueva sede del mítico Grupo Atlacomulco (GA), que aunque no existe como membresía de club, opera como “un campo de entrenamiento para los políticos mexicanos” ha dicho Roderic Ai Camp (2010: 73), para otros como Elizondo (2012) este GA, es una especie de monarquía no oficial (y vaya que hay ejemplos de sobra) que despliega su influencia en el Estado de México, para mí, se trata de un complejo proceso de formación política resultado de prácticas culturales que provienen de un sistema de coordinación heredado  y asimilado por los integrantes de grupos políticos y de no pocos grupos de interés, que reunidos bajo las siglas de un partido, han impuesto “un estilo mexiquense de hacer político” como ha sostenido el exgobernador César Camacho y que les ha valido para mantener el poder local aun en los peores momentos de crisis internas.

La sucesión del próximo candidato del PRI será resuelta en buena medida, en la capacidad del GA para procesar el conflicto de grupos que siempre ha existido y que no tiene caso, por el momento detenerme en ello, pero que como he sostenido en colaboraciones anteriores resulta la principal amenaza para el grupo en el poder. Sostengo que del resultado del ejercicio de gobierno y su consecuente efecto electoral en los 10 municipios más poblados, radica el punto de impulso o quiebre para cualquier candidato que aspire a ganar la sucesión gubernamental y para ofrecer un método de análisis lo más serio posible, acudiré a métodos de análisis electoral y datos duros que contribuyan a una reflexión más profesional sobre el tema. Me ocupo en esta vez de Ecatepec.

Es la nueva joya de la corona mexiquense, tanto porque de ahí proviene la principal base de apoyo de Eruviel Ávila, como porque a lo largo de su sexenio ha sabido consolidar a un importante grupo de colaboradores que ubicados en posiciones estratégicas hoy conducen al gobierno, claro está en alianza con Arturo Montiel y algunos rescoldos de exgobernadores, pero básicamente en esa dupla se explica el eje de poder actual, baste ver la integración del gabinete para demostrarlo.

Ahora bien, electoralmente Ecatepec cuenta con 1,128,961 ciudadanos inscritos en la lista nominal (26 de febrero del 2016) y representa por si sólo el 10.78% de la de la entidad, por lo que pese a esto resulta insuficiente para ganar una elección de gobernador, pero que sumado a los 9 municipios más grandes, pues se va a más del 50%, he ahí la idea de identificar uno a uno, pero sumar todo el fenómeno metropolitano para efectos de mi argumento central. En los últimos 10 años, el PRI ha pasado de 385, 381 votos en el 2006 hasta 716, 691 en el 2012, pero con comportamientos muy volátiles como constante, de hecho, en la última elección del 2015 se alzó con 501, 409, datos notoriamente inferiores a los resultados de tres años antes. Aún así, Ecatepec es a nivel estatal el principal granero de votos priístas.

En el 2011, Ecatepec consiguió cerca de 295 mil votos de los mas de 3 millones de votos  logrados por el PRI en la entidad, pero Toluca con menos de la mitad de habitantes y electores que aquél municipio logró más 194 mil, lo cual indica la relatividad del peso individual y en este ejercicio vemos a 5 de los 10 municipios que serán objeto de mi análisis. Ecatepec solo, no fue determinante en la elección de Eruviel Ávila como no lo será en el 2017, ese es mi argumento central.

En su primera elección intermedia, el grupo en el poder no pudo mantener los números altísimos registrados en el 2012 y peor aún, comparados con el 2011 los datos deben llamar a la precaución, pues como se observa en el siguiente cuadro los 5 municipios (Ecatepec, Nezahualcóyotl, Toluca, Tlalnepantla y Naucalpan) utilizados para este ejercicio vieron caer dramáticamente su votación, salvo Ecatepec que sigue siendo el partido dominante en su localidad, pero que evidentemente con sus votos absolutos no le serán suficientes si no logra levantar los resultados municipales en el resto del bloque metropolitano. Neza pasó de más de 200 mil a menos de 90 mil en 5 años y eso es responsabilidad de este grupo en el poder, con todas las interpretaciones que esto sugiere.

Dicho lo anterior, sin embargo, vale la pena ser prudentes con la simplificación del peso de aquella localidad, pues procesados con algunas fórmulas de interpretación de resultados electorales, surgen datos que obligan a repensar el volumen de votos por si mismos, pues nadie puede garantizar en ese municipio que los electores se comportarán idénticamente elección tras elección, como de hecho lo demuestra que a nivel municipal lo han gobernado PRI/PAN/PRI/PRD/PRI en los últimos 15 años.