Cuautitlán Izcalli: la competitividad, la participación y la volatilidad frente a la fuerza partidista

Cuautitlán Izcalli es un municipio muy joven, su creación se remonta a 1973 por lo que podría suponerse que no vivió los rescoldos del autoritarismo mexicano, sin embargo, durante su corta vida este municipio desde su fundación y hasta 1997 fue gobernado por el PRI, para posteriormente ser marcado por una larga alternancia al panismo que duró hasta 2009, año de gran importancia electoral para el partido tricolor ya que fue el ganador indiscutible de esas elecciones intermedias.

La política del municipio ha sido marcadamente personalista, tanto sus alcaldes priistas, de pobre reputación, como panistas, estos últimos de tristes recuerdos, han forjado una sociedad civil exigente que puede premiar o castigar a sus gobernantes, por lo que este municipio podría ganarlo cualquiera, y constituye un buen ejemplo de consolidación democrática que vive la entidad, pues a esos electores no les interesa tanto quién los gobierna.

Como resultado de la pujante fuerza de la ciudadanía los partidos también han ganado resistencia. El séptimo ayuntamiento con mayor lista nominal (367,007 ciudadanos registrados al 29 de febrero de 2016) en el Estado de México es Cuautitlán Izcalli muestra de que los partidos se han adaptado muy bien a los cambios. Rumbo a las elecciones de 2017, es preciso analizar el comportamiento electoral y del sistema de partidos del municipio, ya que el granero de votos es por demás importante.

Para este ejercicio, utilizaré algunos datos cuantificables para demostrar la fuerza de los partidos frente al voto, así como los efectos del voto para los partidos. El comportamiento de los votantes en este análisis se hará respecto de la emisión del voto en los periodos 2000 a 2015 y 2006 a 2015, utilizando como parámetros la caracterización de la competitividad, la participación y la volatilidad electoral, las primeras dos son pruebas de la fuerza de los partidos políticos frente al voto, y la última muestra lo inverso, la razón de cambio de partido gobernante como resultado del voto.

La competitividad es analizada por el Centro de Planeación Estratégica y Prospectiva Política, s.c. (CEPLAN) a partir de los siguientes parámetros:

Que derivan de la diferencia porcentual entre el primer y segundo lugar en obtención de votos en una jornada electoral (el Margen de Victoria, MV), para el caso de Cuautitlán Izcalli, del 2000 a 2015, en la elección de ayuntamiento se puede apreciar una tendencia hacia la mayor competitividad, exceptuando el comportamiento presentado en 2009, donde el Estado de México tuvo un realineamiento priista importante.

En el municipio, la contienda se ha disputado fundamentalmente entre el PAN y PRI, y eventualmente con sus respectivas coaliciones. En las últimas cuatro elecciones de renovación de ayuntamiento, se marcó la alternancia partidaria en el municipio, de tener un gobierno panista a uno tricolor refrendado hasta los últimos comicios de 2015.

Como ya se vio, la competitividad está ligada a otros factores, pero también podríamos vincularlo con la participación:

La relación entre la competitividad con la participación muestra independencia. El comportamiento de la una como de la otra no se afectan, lo que quiere decir que los partidos políticos pueden despreocuparse de sus actividades de promoción de la participación política, que entre sus acepciones está el voto, ya que no modifica los resultados electorales, y menos aún del margen de victoria (MV), lo que explica el comportamiento de los partidos respecto de la baja promoción de la participación y prácticas democráticas a la ciudadanía, puesto que no resulta redituable.

Sin embargo, la variabilidad temporal de la volatilidad, la participación y la competitividad observables en el siguiente gráfico muestra cómo el PRI ha perdido terreno a últimas fechas, a razón del estrechamiento del margen de victoria, lo que indicaría que muy probablemente pierda las elecciones siguiente y no cumpla la cuota de votos para la renovación de gobernador, en 2006 su porcentaje de votos fue de 32.29, y ya en 2015 registraba un nuevo punto bajo de la curva.

Finalmente, corroborando la voluntad del electorado planteada al principio, la volatilidad electoral de los principales partidos es muy ilustrativa, ante las victorias del PRI los otros dos competidores se han visto menguados, pero a últimas fechas el PAN se ha recuperado, de 2012 a 2015 obtuvo 3.46% más votos, mientras que el PRI perdió 2.38%. En la historia del partido la competencia se ha centrado en estos dos actores políticos, por lo que se esperaría que el PAN retomará el gobierno, aunque no debe desestimarse que la volatilidad total va a la alza y afecta a todos los partidos.

Hoy gobernado por un alcalde producto de una coalición y con una muy breve carrera política  que parece haber comprendido lo efímero de los cargos públicos, e intenta dejar su impronta en este municipio. Esta es la séptima entrega de esta serie y como se aprecia el tamaño de los casos restantes seguirá bajando, no así su importancia estratégica pues los municipios seleccionados representan el 51.18% de los potenciales electores y del resultado obtenido en estas demarcaciones depende en mayor medida el resultado del 2017.