El papel pedagógico de la política (segunda parte)

Mtro. Juan Carlos Villarreal Martínez Director General de CEPLAN

 

Cuando los estudios de valores señalan a nuestro país como el del más peligroso retroceso en apreciación por la democracia en Latinoamérica, no hacen sino darle rostro al prolongado descontento con nuestra clase política, que nos viene desde nuestros padres o quizá desde nuestros abuelos.

 

Autoritarismo es natura y democracia cultura, solía decir Carlos Castillo Peraza, aquel ideólogo del PAN hoy tan echado de menos por una militancia sin guías morales. Lo que resiste apoya, acuñó don Jesús Reyes Heroles, otro de los grandes inmortales del priísmo que hace ver pequeños a todos los dirigentes de la actualidad y no, no es añoranza, simplemente que desde Cuahutemoc Cardenas, la política nacional se ha quedado sin líderes decentes. Para la actual generación los referentes son Fox, Calderon, AMLO, los Chuchos, Madero, los diputeibols, los entres, los moches y demás linduras que nos han heredado los flamantes políticos de la actualidad. Sus ejemplos han marcado a una generación entera!!

 

Cuando aquí se anuncian programas de austeridad en el gobierno central, aparecen gastos exorbitantes de los Godínez de oro, cuando se necesita el ejemplo en la clase política, lo que muestran es su oro lívidas por la vida de lujo a cargo del erario público. No exagero, en condiciones similares en Francia la política de austeridad canceló choferes y autos para los mandos superiores, en Grecia el primer ministro se bajó el sueldo, en España los ejemplos de castigos a los pillos se multiplican, en Brasil la Presidenta libra todos los días presiones por los escándalos de corrupción  heredados por Lula, a quien la justicia le exige cuentas, vamos hasta nuestros hermanos de Centroamérica han depuesto a políticos corruptos, mientras en México se enseñorea la nueva élite de los Mirreyes, los hijos de políticos y empresarios empoderados bajo el amparo de los recursos públicos. A nadie debe extrañar entonces, el altísimo número de indecisos y los crecientes datos de fragmentación del voto, que amenazan con un necesario gobierno de coalición para el 2018. Ese creciente malestar que se avista en el horizonte político mexicano, sin embargo no hace mella en nuestra rica clase política, baste ver cómo presumen su condición en Facebook o Twitter para advertir que sus ojos ven una realidad distinta, alienación le llaman los sicólogos.

 

Así, en medio de la sorda disputa por el poder y el dinero que estará en juego los próximos meses, no nos queda más que exhibir a aquellos que solo aspiran al gobierno para seguirse sirviendo de él.