Impunidad; el círculo vicioso del poder.

Mtro. Juan Carlos Villarreal Martínez Director General de CEPLAN

 

Nada lastima tanto a la conciencia cívica que la certeza de que sus autoridades abusan de su poder sin consecuencia alguna. Acostumbrados como estamos a que la agenda de los temas públicos, los marquen los medios de comunicación, particularmente las televisoras, poca, muy poca diría yo, atención le brindaron al reporte que la Universidad de las Américas patrocinó para generar el Índice Global de Impunidad 2015.

 

El trabajo ha sido realizado con la metodología aceptada y utilizada por diversas organizaciones que la ONU reconoce y avala, por lo que este informe tiene gran valor, les comparto una parte textual de los temas más relevantes del informe:

 

  1. – “México ocupa el lugar 58 de 193 Estados miembros de las Naciones Unidas en materia de impunidad, sin embargo, ocupa el penúltimo lugar de 59 países que cuentan con información estadística suficiente para el cálculo del Índice Global de impunidad.

 

  1. – México tiene dos dimensiones prioritarias que debe atender: la funcionalidad de su sistema de seguridad y la estructura de su sistema de justicia; al respecto de la primera, el índice permite evidenciar la necesidad de optimizar y ejercer una adecuada ejecución de los procesos de averiguación de la mayor parte de las personas que tienen algún contacto formal con los cuerpos de seguridad.

 

  1. – En México no se necesita invertir cada vez más recursos para aumentar el número de policías, sino en los procesos que garanticen la efectividad de sus acciones. La ejecución de esta acción contribuiría a liberar la carga de la estructura judicial.

 

  1. – El índice revela la necesidad que tiene México de contar con más jueces dentro del sistema de justicia. Esta acción impactaría inmediatamente sobre los juicios, ya que al aumentar el número de estos se podría reducir el número de personas encarceladas esperando sentencia y con ello también reducir la sobrepoblación de las cárceles.

 

  1. – El índice Global de Impunidad estima una proporción promedio de los países de 17 jueces por cada 100 mil habitantes. México cuenta con solo 4 jueces por cada 100 mil habitantes cifra muy menor al promedio global. Croacia, país con el índice más bajo de impunidad, cuenta con 45 jueces por cada 100 mil habitantes.

 

  1. – sobre la funcionalidad del sistema de justicia mexicano, el índice permitió evidenciar: su deficiencia al tener casi la mitad de su población detenida sin sentencia (46%); presentar poca correspondencia entre la cantidad de personas encarcela- das por homicidios respecto a los casos denunciados con este delito; así como el hecho de contar con un número reducido de jueces frente a la cantidad de casos que llegan a tribunales, lo que conlleva a una reducción de la atención de un proceso penitenciario en cada uno de ellos.
  2. – referente a la estructura de los sistemas de seguridad, el índice retrata perfectamente los esfuerzos gubernamentales de crecimiento del cuerpo policiaco en México, 355 policías por cada 100 mil habitantes, cifra que se encuentra muy pegado al promedio de la proporción de policías que es de 332 por cada 100 mil habitantes.

 

El problema de la impunidad en México es funcional y estructural no nació en esta administración pero se necesitan tomar medidas urgentes para reducir los altos niveles que observamos” ( www.udlap.mx/cesij/files/IGI_2015 ) Hasta aquí la cita.

 

Así como ningún país ha colapsado por volcar su presupuesto a la educación, con este informe me resulta claro que el nuevo reto para la verdadera impartición de justicia pasa necesariamente por invertir más recursos en la generación y contratación de más jueces (en la base) en vez de seguir alimentando la burocracia dorada del Poder Judicial (cosa de ver los salarios de la SCJN y su Consejo). Máxime cuando todos los días nos enteramos como los ricos y poderosos, entre ellos destacadamente los delincuentes de cuello blanco, tienen una justicia “expedita y con debido proceso”, mientras que el mayor número de internos en los penales mexicanos están presos sin su respectiva sentencia. La impunidad, o falta de castigo, alimenta junto con la corrupción la creciente inconformidad social que ha educado a más de una generación en una autentica Ley de la Selva, que como decía Hobbes, “el hombre es el lobo del hombre”.